Opinión

Atención

 Atención

Atención / Lluc Martínez Berber

Tanto el tiempo atmosférico como el alocado viento repentino que gira las hojas del calendario que da miedo son tema. Claro. La lluvia y nuestra decadencia que se apodera del ambiente con cuatro gotas y en un típico cuarenta de mayo, las de cada año… por Dios, de toda la vida. «De quan el temps recula» y no solamente nosotros, también este fabuloso animal se ve afectado. Cada falzia o vencejo caza decenas de miles de mosquitos al día. Esta auténtica máquina vuela con el pico abierto y con este retroceso del otro día han pasado cosas. La de la foto abandonó antes de hora el nido por las altas temperaturas, saltó sin ir vestida del todo, por exceso de calor bajo las tejas y la del dibujo siguió aletargada mientras duró la tormenta que con la bajada brusca del termómetro llevó a sus padres a las costas de Marruecos. Sí, tengan huevos o polluelos, ante la lluvia, y la imposibilidad de encontrar insectos o plancton aéreo, van a marchar hasta el norte de África en busca de buen tiempo que les permita llenar el buche de comida y volver a tiempo. La resiliencia de este animal no tiene límites. La lealtad y el cuidado de los suyos son una auténtica lección para otras especies.

 Atención

Atención / Lluc Martínez Berber

En 2013 un pequeño grupo de personas hicimos posible un libro, F-13, que sirvió para solidarizarnos con otras personas del otro lado del mundo. Maria Morell Massanet hizo realidad su edición que fue un éxito con los dibujos del joven Lluc Martínez Berber y una contra a forma de breve epílogo hecha por Max. El título casi agotado, más de diez años después, corrobora cómo la vida gira y el mundo no para de rodar, algunas veces contra el sentido común. El texto era una alegoría del momento y de cómo volverse a levantar. El mundo es otro totalmente diferente. Las anécdotas de este título en un decenio van de Puigdemont al GOB. Las niñas y niños que devolvieron al cielo los accidentados vencejos, las falzies, desde la Seu o el Castell de Bellver seguramente se acuerdan. Son los animales que los biólogos profesionales ayudan a recuperar cada año.

Entre todas y todos la sensibilidad hacia esta fabulosa criatura ha cambiado. En estos momentos les queda un rato entre nosotros pues a mediados de agosto un día decidirán concentrarse todas en el aire e iniciar el regreso, o el primer viaje, a África en el mismo momento, todas juntas. Por eso, un año más, es tan importante si usted encuentra una caída en el suelo, enseguida ponerla en manos de profesionales capaces de recuperarla y devolverla a punto para el regreso con sus compañeras. La falzia es uno de los animales más beneficiosos de la creación. Su valor, como el de cualquier ser vivo es incalculable. Pero su conservación, por si no le interesan las aves, va ligada al bien estar de los humanos y mucho más hoy que el aumento de los mosquitos va muy relacionado con la propagación de nuevas enfermedades.

F-13 era una alegoría. Todo puede cambiar en cinco minutos y todo puede empeorar mucho más, por eso si usted encuentra un vencejo en su camino, caído del cielo, no lo asuste ni lo ponga en jaula, para nada, llame al COFIB donde le darán una serie de indicaciones. Todo puede estar patas arriba, pero hay que tener memoria. Ellas, las falzies, siempre vuelven. Luchemos por su población, su belleza o, si usted quiere, nuestro bienestar de animales racionales. Sigamos dando un poquito más de cuerda al mundo.