Opinión | Tribuna

El Puerto que necesita Palma

Más seguridad, más ciudad

Cruceros atracados en el puerto de Palma, en una imagen de archivo.

Cruceros atracados en el puerto de Palma, en una imagen de archivo. / DM

Ante el lanzamiento de una propuesta de cómo mejorar el desarrollo del puerto de la ciudad, ha saltado una noticia un tanto extraña, como es que desde Madrid se ha indicado a los representantes de la administración del Estado frenar, sin éxito, esta iniciativa.

A continuación expondré en qué se basa, en mi opinión, la propuesta para cambiar el plan de empresa de la Autoridad Portuaria de Baleares en el Puerto de Palma, como han explicado el presidente y el director hace unos días.

El punto estratégico de los puertos de competencia estatal es asegurar el tráfico de mercancías y pasajeros, que en el caso de unas islas como nos ocupa, aún es más imprescindible, por ser la única puerta de conexión en el caso de mercancías.

El plan aprobado el 2020, situaba prácticamente la totalidad del tráfico de ferris, hasta siete, en el fondo de la dársena del dique del oeste. Los horarios de las llegadas y salidas de este tipo de buque coinciden, por lo que las medidas de seguridad obligarían a esperas, para sus maniobras de atraque y desatraque, con la pérdida de rapidez y consecuente mayor coste para los transportistas, incluso, en condiciones de viento, podrían llegar a ser necesarias ayudas para las operaciones como el apoyo de remolcadores, por el diseño de los muelles de atraque en tan poco espacio.

Otro punto que agrava la seguridad se comprobó el pasado verano, cuando el crucero Britania, rompió amarras, y se fue desplazado por el viento sobre el petrolero que descargaba gasoil, afortunadamente sin consecuencias graves, pero si hubiera habido cualquier derrame, se habría tenido que cerrar la dársena, y consecuentemente, no habría llegado al día siguiente la mercancía a los puntos de atraque previstos. Por ello, la nueva propuesta, por seguridad, mantiene prácticamente los atraques en la forma actual de diversificación en tres puntos de distintas dársenas, lo que también facilita la salida de las mercancías a la ciudad por distintas vías, unas razones de tipo técnico solicitadas por los operadores de buques de transporte desde el principio.

Para el tráfico de cruceros, se pierden los atraques del dique del oeste y no se prevé ninguno nuevo en línea para frenar los incrementos habidos hasta ahora.

Para la náutica deportiva no hay cambios significativos y se continúan empleando los metros disponibles en la actualidad.

El cambio más destacable y, por lo tanto, opinable es el destino de los muelles comerciales, delante de la emblemática Catedral, que ahora se ha convertido en un polígono industrial de reparación de embarcaciones, que lo transforma en un mar de plásticos, desde los puntos emblemáticos de Palma como la Catedral, Es Baluard, el Paseo Marítimo o el Castillo de Bellver. Se trataría de trasladarlos paulatinamente al dique del oeste, al fondo de la dársena, con un impacto especialmente visual menor.

La industria náutica solicita espacio, y a cambio aporta valor añadido y facilita diversificación económica. Sí es cierto que la ocupación dentro de la dársena oeste será mayor que la prevista en el plan de 2020, que ya incrementaba superficies, pero esta mayor ocupación en el dique del oeste permite que se amplíe la operación puerto ciudad con una zona de ocio y deportiva, sin impacto medioambiental, y que se aleja de la zona de descanso de los residentes, lo cual es importante para los palmesanos.

También, este cambio de usos facilita una operación puerto ciudad en beneficio de las personas.

Se debe tener en cuenta que las obras portuarias son de larga duración, por lo que todas las mejoras necesitan años para llevarse a cabo y por ello es el momento de empezar. Recordemos que desde que presidía Ports de Balears en el año 1999, que se iniciaron las obras de la plataforma del dique del oeste y el dique de Botafoc en Ibiza, no se ha realizado ninguna actuación significativa. Por ello también hay que dejar previsto pero sin ejecutar, como se respondería si se cumple lo que anuncia el INE y publicó este diario, de que un aumento de la población en quince años de 300.000 personas. n