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Diario de Mallorca

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Felipe Armendariz

PENSAMIENTOS

Felipe Armendáriz

‘Paraulògic’-‘Pasapalabra’, qué gozada

Corren tiempos de pesimismo, incertidumbre y miedo. Existen para esos males dos vacunas, que son gratuitas, divertidas e instructivas: Pasapalabra y Paraulògic, monta tanto, tanto monta…

Pasapalabra es un concurso televisivo con mucha solera. Actualmente lo emite por las tardes Antena-3. Tele-5, su anterior canal, está de capa caída por no haber querido poner más dinero para conservar este mirlo blanco televisivo.

Muchos son los atractivos del espacio: su sencillez, su carácter familiar, su alegría, la facilidad para que los espectadores participen, el carisma de Roberto Leal, su presentador, y lo buena gente que suelen ser sus concursantes. Leal es educado, no chilla, tiene un pegadizo sentido del humor andaluz y es humilde: un diez.

Concursantes como Orestes Barbero y Rafa Castaño (ambos veteranos) son otros de los pilares de Pasapalabra. Son personas talentosas sin el pavo subido. Podrían ser nuestros vecinos. Estaríamos encantados.

La prueba reina del concurso es el rosco, una rueda de palabras en castellano o anglicismos que se debe adivinar, desde plató y desde el sofá. Disfrutar del rosco nos permite ampliar vocabulario, recibir consejos de la Real Academia de la Lengua para hablar y escribir mejor y conocer extremos curiosos sobre la etimología u origen de algunos términos. Todo sin esfuerzo, con humor y buen rollo.

Paraulògic es más reciente. Apenas tiene unos meses, pero no deja de ser otro juego de palabras poderoso y adictivo.

Su plataforma es el digital catalán Vilaweb y se juega a través de la red. No es preciso descargarse ninguna aplicación, ni pagar tarifa alguna. Es un juego sencillo: formar palabras mediante siete o seis letras y siempre con una de ellas obligatoria. Al igual que Pasapalabra se trata de formatos de éxito importados del mundo anglosajón. Su adaptación en este caso al ámbito catalanoparlante ha sido genial.

No hace falta tener títulos de catalán o ser hablante de esa lengua para participar. Yo juego sin haber, por desgracia, estudiado nunca el idioma.

Una de las principales virtudes de Pauralògic (a diferencia de otras ofertas similares en castellano) es el complemento del diccionario del Institut d´Estudis Catalans (DIEC). Las definiciones salen cuando ya has adivinado la palabra y dan al pasatiempo un poderoso valor añadido.

Consultar el diccionario ayuda a buscar más palabras y aumenta nuestros conocimientos del catalán de forma exponencial.

La página da cada día los resultados del juego de la jornada anterior. Un recurso muy bueno para ampliar vocabulario.

Se puede jugar de manera individual, familiar o grupal. Cada participante trabaja por conseguir más palabras y puntos, aunque se puede tratar de alcanzar la meta en equipo.

No hay que tener prejuicios para amar el catalán, el castellano y otros idiomas. Las lenguas son riqueza a escala individual y colectiva. Los dos juegos de palabras son una gozada y una profiláctica gimnasia mental.

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