Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Emma Riverola

Más vidas dignas

Pronto se aprobará la reforma de la Ley de Extranjería. Entre otras medidas, se podrán regularizar personas migrantes que ya vivan en nuestro país desde hace dos años y se formen en algún sector necesitado de mano de obra. Acabada la formación, podrán obtener permiso de trabajo si consiguen un contrato. ¿Es esta reforma la solución definitiva? No lo es. No abrirá la puerta de los derechos a todos los migrantes, muchos de ellos con años de vida y explotación en nuestro país. Pero es un avance importante. ¿La ley es utilitarista? Sí. Interesan los migrantes en cuanto pueden solucionar los huecos que el mercado laboral actual no puede cubrir. Pero vivimos en una sociedad utilitarista, en la que las personas son consideradas respecto a su valor productivo. No es un razonamiento exquisito en términos de derechos, más bien deleznable, pero en este caso nos ofrece una oportunidad de mejora. Unas leyes que impiden vivir vidas dignas son cómplices del racismo y solo aleccionan sobre él. Falta personal en una infinidad de oficios, que estos puestos sean ocupados por jóvenes migrantes es la mejor lección de convivencia que podemos regalarnos. Para cambiar la mirada, para seguir avanzando en nuevas reformas.

Compartir el artículo

stats