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Jose Jaume

Desde el siglo XX

José Jaume

Juez y Fiscalía desbarran al sentar a la concejala Truyol en el banquillo

Solicitar cuatro años de cárcel para Neus Truyol causa rechazo hacia una Fiscalía desmesurada acompañada por la temeridad del juez al sentarla en el banquillo

Neus Truyol. EUROPA PRESS

Abonarse a las teorías de la conspiración universal es confortable: nos explican comportamientos descabellados con no menos desquiciadas génesis de los mismos. Los que las visitan obtienen una cosmovisión con la que argumentar contra todo y contra todos. Mejor no frecuentarlas dado que tienden a enganchar. Hay que resistirse, tratar de ser racionales. Cuesta. A veces requiere un soberano esfuerzo al confrontar situaciones verdaderamente peculiares. Muy extrañas. Es el caso en el que está inmersa la concejala de Cort Neus Truyol, a la que la Fiscalía pide una pena de cuatro años de cárcel por no haber resuelto el vertido de aguas fecales a la bahía de Palma, asunto igualmente imputable a todos sus antecesores, incluidos los alcaldes que Palma ha tenido desde que se empezaron a verterse aguas sucias. Habría que remontarse muchas décadas en el tiempo. ¿Por qué semejante ensañamiento judicial con la concejala Truyol? Las teorías de la conspiración entran en juego para dilucidar que tanto el juez como el fiscal actúan impulsados por motivaciones de carácter ideológico, por incoercible animadversión hacia la política nacionalista, que circula por senderos cercanos a los de la plagas bíblicas, pero que en modo alguno puede ser objeto del reproche penal que se cierne sobre ella. Estamos ante despropósito descomunal. Desbarre en toda regla. Juez y fiscal mean fuera del tiesto. Están yendo más allá, mucho más allá, de lo que les corresponde. Enarbolan el arma de la Justicia para fines espúreos. Tanto derecho tenemos de suponerlo como poseen ellos de sentarla en el banquillo y solicitarle pena de cárcel.

Jamás se vio parecido celo contra nadie por tal presunto delito. Pongamos el caso de la que fue alcaldesa de Palma Catalina Cirer, esa sí homóloga de las enteras plagas bíblicas, las que se abatieron sobre el Egipto de Moisés. Cómo debería haberse actuado desde la Administración de Justicia cuando la recogida neumática de basuras devino en oneroso fiasco. Entonces no se vio a ningún juez ni a ningún fiscal desatado sentándola en el banquillo y pidiéndole años de cárcel ante lo acaecido. Cirer era y es del PP. Truyol de Més. Otra vez las teorías de la conspiración. No hay forma de desembarazarse de ellas.

Las desmesuras dejan al descubierto las verdaderas intenciones de quienes las protagonizan. El auto por el que el juez de instrucción Santiago Pinsach decreta la apertura de juicio oral sin duda está fundamentado en Derecho. No cabe pensar otra cosa. También la petición de cuatro años de cárcel formulada por la Fiscalía de Medio Ambiente se ajusta a lo que dicta el Código penal. Por supuesto. Los códigos lo soportan todo. Pero las desmesuras se hacen evidentes cuando se traspasan los límites que dicta el sentido común. Neus Truyol no solucionó el problema grave, evidente, de los vertidos; insistamos que tampoco lo hicieron sus predecesores de PP y PSOE. No lo ha hecho nadie en Cort. Circunscribir la responsabilidad a su actuación es, además de temerario, irresponsable; sobre todo, manifiestamente injusto. No se puede aceptar que como sucede en Senderos de gloria del gran Kubrick, que narra con inmaculada soberbia cinematográfica el asesinato legal por fusilamiento de un par de soldados franceses en el Primera Guerra Mundial para dar ejemplar escarmiento por la retirada de un batallón al desobedecer alocadas y suicidas órdenes de avanzar, Neus Truyol sea la que pague los pecados colectivos de las sucesivas administraciones municipales que con escasa eficacia se han sucedido en Palma.

Acotación estupefacta o no.- La alcaldesa de Campos (PP), afecta al convoluto que allí hace y deshace desde tiempos inmemoriales, afirma que es Trenc, de depender de ella, no sería parque natural. Xisca Porquer se retrata y retrata lo que es y pretende su partido: menos impuestos y más turismo. Sus declaraciones son francamente oportunas. Nos recuerdan dónde está cada cual y qué prende. En once meses tendremos elecciones.

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