Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Javier Cuervo

ARTÍCULOS DE BROMA

Javier Cuervo

La distancia es la cosa

Con año y poco de diferencia coinciden los resultados autonómicos de Madrid y de Andalucía por la derecha en dar a los periódicos titulares rotundos y parecidos («Arrasa Ayuso», «Arrasa Moreno», del PP) y en que Vox erró la campaña. Hay diferencias entre las dos candidatas de Vox: Macarena es más cuerpo y Rocío, más espíritu; Olona es más popular y Monasterio, más misántropa. Hay diferencia en los tonos de los candidatos del PP: el andaluz Juanma es la serenidad y la madrileña Isabel, la agresividad; Moreno habla hacia el centro; Díaz, a la derecha; Bonilla es la boca que sonríe y Ayuso la mirada que subraya en negro. Hay diferencias en las dos comunidades: Andalucía aprecia la calma tanto como Madrid tolera la crispación.

La diferencia de campaña y de cotidianidad política entre el PP y Vox ha sido la distancia. Pablo Casado nunca estuvo a gusto en las que marcó con Santiago Abascal, ni cuando estaba cerca en la plaza de Colón haciéndose una foto, ni cuando se alejó en la carrera de San Jerónimo con un discurso híspido. En cambio, Isabel Díaz Ayuso está a gusto cerca de Vox robándoles votos con un discurso parecido, pero más simpatía y Juan Manuel Moreno Bonilla desactivándolos con su tono armónico que anula la furia.

El difícil dar con la distancia exacta. La hinchada del «conmigo o contra mí» no tiene sentido de la medida y a la mínima desviación de su idea o matiz de su discurso acusan al otro de equidistante. Los que saben pelearse se acercan al enemigo peligroso, para que pegue menos fuerte y se alejan del bajo para aprovechar la ventaja de la envergadura. Díaz Ayuso es de cuerpo a cuerpo más por su agresividad y encaje que por su fuerza. Moreno Bonilla no quiere líos y ni pierde la compostura ni queda bien perderla con él.

Todo el mundo parece saber dónde va a estar Feijóo, porque no es inédito y por el superpoder de confundir la percepción ajena que se atribuye a los gallegos. De momento, donde mejor está es no estando. Sabrá conservarse, pero ni podrá ni le conviene reservarse mucho tiempo.

Compartir el artículo

stats