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Diario de Mallorca

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HOJA DE CALENDARIO

Pedro Villalar

Sigue la batalla campal

La marcha de Casado y la llegada de Feijóo, más templado y aparentemente pacífico, no ha rebajado el tono del debate en las sesiones parlamentarias de control y en las controversias mediáticas que se producen entre el PP y el PSOE. Quizá haya menguado la frecuencia de los insultos barriobajeros pero la agresividad es la misma; la recíproca descalificación, semejante, y es ostensible el desdén mutuo, inocultable. Sigue, en suma, la batalla campal.

Frete a este hosco panorama, el CIS ha indagado cómo encaja la ciudadanía la crispación política, y el 90,4% de los ciudadanos se declara harto de la situación. El 62,5% culpa de ella a la clase política (especialmente a las gentes de VOX y del PSOE, por este orden) y el 89,7% subraya la importancia de los pactos de Estado para la cabal conducción del país. Pero ni caso: continúa el estrépito, que ya nos parece natural a la mayoría.

Es ocioso decir que no vamos bien. Que el mundo avanza cada vez más rápido y que perderíamos un tiempo precioso si diéramos vaivenes remediables. Lo ideal es que progresemos siempre, las más de las veces de la mano de varias formaciones a la vez para que le consenso descarte los retornos al origen. La responsabilidad principal del fracaso de la dialéctica es de la clase política, efectivamente, pero también los ciudadanos tenemos el deber de presionar para que se genere otro clima, más culto y civilizado, por el procedimiento de afear los excesos a los más vociferantes e intransigentes.

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