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Norberto Alcover

EN AQUEL TIEMPO

Norberto Alcover

Batalla en el panorama televisivo

A lo largo del mes de abril, los españoles hemos consumido por persona y día nada menos que 198 minutos de visionado televisivo. Seguramente, medio alguno de información y entretenimiento ocupa un lugar tan elevado en el ranking de un país sumido en una crisis sociopolítica y económica como en el nuestro. Pero lo más relevante de este dato es el significado que encierra, es decir, la permanente batalla televisiva que se desarrolla entre las grandes corporaciones empresariales con sus evidentes intereses de todo tipo. No hay que olvidar que la televisión ha dejado de ser un «instrumento neutro» para convertirse en un «instrumento decisivo» de cara a las opciones políticas, económicas, relativas al ocio y en fin existenciales de nuestra población, lo que nos identifica con todos los lugares desarrollados del planeta. Trump, por ejemplo, ha mentado su propia cadena televisiva y Putin ha clausurado todas las televisiones adversas a su guerra en Ucrania. La pequeña pantalla es ese lugar donde las pasiones de los españoles se dirimen en virtud de sus informaciones pero también de sus opiniones, más o menos soterradas. Será oportuno ofrecer algunos detalles de esta batalla permanente, que no hace más que formar parte de la gran guerra no menos permanente por hacerse con las inclinaciones de todo tipo de la ciudadanía. De UD. y mías.

La confrontación entre las dos grandes empresas televisivas, Mediaset y Atresmedia, ha vencido a favor de la segunda tras unos años de superioridad de la primera. Atresmedia engloba Antena 3 y la Sexta, además de mantener un lugar privilegiado en todos los sectores en que opera: televisión, radio (Onda Cero), Internet, cine, producción para terceros y formación mediática. Su audiencia se eleva a un 27/28% del conjunto español. Mientras Antena 3 es una cadena relativamente popular y equilibrada, con Matías Prats y Vicente Vallés a su cabeza, la Sexta ha impuesto un «estilo comunicativo» agresivo y muy pedagógico, que lentamente está provocando modificaciones en todas las demás cadenas. Sin embargo, mientras Antena 3 alcanza un 15% de share, la Sexta solamente se hace con el 6%. Y va en aumento un fenómeno a tener en cuenta de cara al futuro. Por su parte, la perla de la corona, los Informativos de Antena 3, en cabeza casi permanente de la información televisiva española.

Mediaset contiene Telecinco y Cuatro, pero además, una serie de «canales temáticos» como Boing, Divinity, Energy o FDF. Telecinco mantiene una audiencia apreciable en sus informativos, pero desciende en sus grandes programas de entretenimiento masivo, cómo está sucediendo con el Sálvame, con José Javier Vázquez en cabeza. Un hombre seguro es Pedro Piqueras, junto con Matías Prats los representantes de un estilo elegante y cercano de informar sobre sus bases bastante objetivas. Cuatro, por su parte, ha perdido relevancia y vive a la sombra de Telecinco. El conjunto de Mediaset alcanza el 25,5% de share, muy cerca de Atresmedia, como decíamos, mientras Telecinco se hace con el 13,5 y Cuatro con un reducido 3,8. El conjunto de la empresa se completa con ese montón de cadenas temáticas secundarias cuya audiencia va en aumento.

TV1, con un 6,8 de share, y TV2 con un 3,6, además del conjunto de Cadenas Autonómicas, con un apreciable 8,5, acaban de componer un panorama televisivo cada vez más agresivo tanto en su estilo como en sus contenidos: una misma noticia, de objetivo valor informativo, puede merecer una sencilla alusión o, por el contrario, discurrir un largo trecho con abundancia de datos, de corresponsalías y entrevistas con sus protagonistas. Es evidente la intencionalidad de cada empresa y cadena, y por esta razón no suele ser positivo reducirse sistemáticamente a una sola cadena, sobre todo en la franja informativa: vale la pena conocer, de vez en cuando, otros puntos de vista por la sencilla razón de que la realidad nunca es agotada en informativo alguno.

En otro orden de cosas, Antena 3 es la cadena más vista por los mayores de 43 años, Telecinco va en cabeza de la franja entre 25 y 44, y las Televisiones de pago acumulan a quiénes tienen entre 4 y 24 años. Añadimos un curioso factor que demuestra el corrimiento de nuestra sociedad hacia actitudes más conservadoras: Trece, la cadena prácticamente en manos del episcopado español e íntimamente vinculada a COPE, en ascenso radiofónico, alcanza un elemental share de 2,3 visión antes, pero llama la atención su transformación estilística y de contenidos sobre todo nocturnos en manos de El cascabel y Código Samboal, cada vez más aperturistas en sus posiciones. Dentro, siempre, de un evidente rigor doctrinal, como corresponde a su empresariado. Es curiosa la diferencia de seguimiento de COPE y de Trece, que nos indica una necesidad de adaptación a nuestra sociedad por parte de la cadena televisiva eclesial católica. Noticias nunca faltan, corresponsalías se podrían tener de excelente calidad, y un mayor aperturismo ideológico siempre es posible.

Esta mínima incursión en la «batalla televisiva» necesita completarse con otra semejante en el universo de la prensa escrita y digital, asimismo en la plural parrilla radiofónica, teniendo muy presente la estrecha relación empresarial entre el conjunto de medios españoles. Pero todo este universo en el que estamos inmersos tal vez me crezca otra aproximación en su momento. Si algo queda claro tras esta primera entrega es la relevancia que adquieren nuestras elecciones de canales televisivos y la necesidad de no ceñirse solamente a uno, porque la verdad informativa nunca se agota en un solo vector.

PS. Los datos utilizados en el texto corresponden a la última semana de abril.

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