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Diario de Mallorca

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Antonio Tarabini

Entrebancs

Antonio Tarabini

Las clases medias, objeto de deseo

Dícese, con razón, que la existencia activa de las diversas formas de las clases medias puede significar una sociedad viva y sostenible. Se trata de unos amplios colectivos, no necesariamente homogéneos, de contextos urbanos, de profesiones y ocupaciones múltiples y diversas, de difícil catalogación ideológica, enrollados de manera prioritaria en sus quehaceres y necesidades próximas. Hablamos de una mayoría social, con frecuencia silenciosa, pero que puede dar y quitar mayorías políticas, y que se convierte en objeto de oscuros deseos de las diversas organizaciones políticas que, ¡no faltaría más!, se autodefinen como de centro-derecha, de centro-izquierda o transversales, independientemente de cuál sea su real naturaleza.

En Balears el boom turístico y la actividad de construcción, con sus contradiciones, posibilitaron el surgimiento de las clases medias. Pero la insostenibilidad de tales avances socioeconómicos tenía los pies de plomo. Cualquier crisis afectaba directamente a su estructura. En 2007/08 explotó la crisis global de las entidades financieras. Las clases medias, las ymes y los autónomos, fueron los más afectados. Lo que puso de manifiesto la fragilidad de nuestro modelo lastrado por la estacionalidad, y a su vez con una pretendida competitividad basada en los precios en base a un control (a la baja) de los costes laborales. Las clases medias fueron las principales víctimas de los recortes en los servicios públicos y de unas políticas fiscales injustas.

En los entornos de 2.014-2.019 la actividad productiva, fundamentada en el turismo, se rehace en número de visitantes, con unos precios asequibles. Se recuperó parte del empleo, aunque domina la estacionalidad incluyendo la precariedad. La clase media-alta, formada por empresarios y/o personal dirigente, profesiones liberales de prestigio, ciudadanos con rentas y/o inversiones rentables y diferenciadas, recuperan poder y recursos. Pero tales perspectivas no repercuten en las clases medias/medias; las pymes, los autónomos, emprendedores y asalariados, que no tienen garantizada una cobertura digna de necesidades, ni expectativas de ascenso social, ni proyectos vitales y profesionales Mientras, la clase media-baja, ubicada en el paro y/o en la temporalidad y precariedad, corre grave riesgo de exclusión social y económica.

El 2020 nos invadió la Pandemia, que corto en seco los índices de crecimiento socioeconómico. “La población en riesgo de pobrezas, y/o exclusión social experimento un aumento del 46%. Aplicado especialmente a las clases medias : la inflación creciente con unos salarios muy por debajo del coste de la vida, implicó un decrecimiento social y económico (dificultades para llegar a fin de mes, disminución del gasto/consumo…) con claro aumento de los riesgos de exclusión social y económica. En 2021 la pandemia parece haber sido derrotada por la Vacunación. La actividad socioeconómica parece reactivarse.. La actividad turística durante la Semana Santa/Pascua ha sido positiva. Buena ocupación hotelera, activación de restauración/comercio… Recuperación de parte del empleo, aunque de escasa estabilidad.

El futuro próximo, la próxima temporada alta, se ve con perspectivas positivas. Aunque inquieta que, determinados segmento empresariales, cojan como modelo la temporada 2019. Léase el regreso a la masificación. Recuérdese que tal año quebró el todo poderoso Thomas Cook. Es necesario un nuevo chip empresarial: la coyuntura actual no demanda invertir masivamente en nuevos activos, sino en mejorar la competitividad/productividad no basada en una actividad masiva durante los meses de verano. Es imprescindible que nuestra actividad económica se base, sin renuncia al sol/playa, en la puesta en valor de múltiples y variados productos turísticos..

Otra circunstancia volotea sobre nuestras cabezas. La interminable guerra en Ucranía (nadie sabe ni cuándo ni cómo terminará) con destrucciones masivas, miles de muertos, 4 millones de refugiados en el extranjeros, 7 millones de cambios de residencia en otras ciudades, regiones… distintas de la suya. Tal situación nos afecta, política, social y económicamente a Europa y por tanto a nosotros. Consecuencias inmediatas: reducción de los índice positivos del PIB, aumento descontrolado de la inflación (Coste de la vida…), freno al avance geopolítico y económicosocial de la UE…..

Tales consecuencias nos afectaran a todos, incluidos nuestros clientes que también puede ser víctimas de una muy posible crisis económica. Valga como ejemplo Alemania, los alemanes, pueden ser las primeras victimas por su dependencia de petróleo, gas…de Rusia. Lo cual repercutiría en no poder mantener su intención de vacaciones en Mallorca.

Los gobiernos, desde sus distintos ámbitos, deberán tomar medidas estratégicas/ coyunturales y de índole fiscal para hacer frente a la crisis socioeconómica. De hecho se está haciendo, desde el Gobierno, el Govern, los Consell, los Ayuntamientos.El Gobierno Español, Pedro Sánchez, ha cifrado en 16.000 millones el coste del ‘Plan de Respuesta” al impacto de la guerra en Ucrania. Se basa en cinco ejes que abarcan ayudas a familias, trabajadores, al tejido empresarial, así como medidas en materia de transportes, ciberseguridad y energía. A su vez nuestro Govern también ha aprobado su propio Plan de Choque con 25 medidas que suman más de 100 millones de euros.Y los Consells Insulars también han desarrollado sus propios Planes. El nuevo líder del PP, A. Nuñez Feijóo, tiene intención de ofrecer, se supone que a la Presidenta, sus propuestas de política económica.

Concluyo con un aviso a navegantes. Sería como mínimo vergonzoso e imperdonable que los partidos políticos, como si ya estuviéramos en campaña electoral, aprovechen la coyuntura para crear mayor confusión.A buen entendedor, buenas palabras.

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