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Diario de Mallorca

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José Francisco Conrado de Villalonga

Los sicofantes del gobierno

E n la antigua Atenas se colocaban cerca del gobierno unos personajes que aconsejaban a los políticos y denunciaban a sus adversarios, cobraban por su cometido; les llamaban «sicofantes», en griego Sykophantes, y por extensión, el término a lo largo del tiempo, ha terminado identificando, también, a individuos que buscan una posición o estatus personal mediante la adulación y la lisonja a personas que gozan de un estatus importante en el poder. También el «sicofante» ejercía una función parecida a la del actual fiscal, acusar, a quien a su juicio actuaba en contra del gobierno o cometían acciones contrarias a la ley, la moral o buenas costumbres. Por esta innoble dedicación obtenían suculentas remuneraciones. Era general, todas las democracias griegas tuvieron sus sicofantes, en demasía, según Aristóteles, que cita varios estados además de Atenas, que estaban atestados de estos elementos, Rodas, Heraclea, Megara, Cumas, etc. Los ingleses utilizan, en política, frecuentemente el término «Sycophant», para calificar a los aduladores, que también los tienen, y que se dedican a merodear alrededor de cargos públicos. Actúan ante el político inseguro, corroborando y celebrando de forma complaciente, sus intenciones y propuestas.

Hace unos días publiqué un artículo en Diario de Mallorca bajo el título de El informe Greco en el que explicaba el estudio que ha dado a conocer el Consejo de Europa sobre los reiterados incumplimientos del gobierno español, en relación con el gasto y superfluidad de altos cargos y asesores del ejecutivo. Nada menos que 19 advertencias contenidas en el informe anterior han sido desconsideradas. El diario ABC ha publicado hace unos pocos días, sobre el mismo tema, un detallado examen que ha titulado ‘El coste de la estructura de Gobierno se dispara un 30% en la era de Sánchez’. Según este informe, el gasto en asesores y personal de confianza se ha elevado frente, al último ejecutivo, un 60%, -en un momento en que la crisis de la covid y de la energía esta suponiendo un aumento enorme del gasto-. Analiza, el análisis, la macroestructura de 22 ministerios, consecuencia del pacto de gobierno entre Unidos Podemos y PSOE que ha convertido al gobierno actual en el más exagerado y costoso de la historia. La Intervención General del Ministerio de Hacienda dice que en el año 2021 la factura que ha supuesto para las arcas públicas, solamente el gasto de altos cargos, asesores y cargos de confianza, más de los 140 millones de euros. Esto está sucediendo ahora cuando el déficit público supera el 10% y la deuda pública despunta el 120% del Producto Interior Bruto.

Mientras el gobierno más abultado de la historia española, compuesto por 22 ministerios, -consecuencia de los acuerdos entre Sánchez e Iglesias-, ha incrementado el gasto para las arcas del Estado en un 14%. Añade más el informe, que el coste de la estructura política del Ejecutivo se ha disparado ni más ni menos que un 30%. Este sobrecoste equivale a la aportación que todo el sector público español tiene previsto dedicar, entre los años 2021 y 2027, a aliviar la pobreza infantil en todo el país…. Ahora sí, el salario de Sánchez y de sus ministros se incrementó ya en el primer mes y medio y, durante el mismo año experimentó cuatro mejoras más. El número de cargos directivos de la Administración, secretarias de estado, direcciones generales, secretarias generales se amplió un 25%. El nombramiento de ese personal se realiza de forma libre porque realizan funciones calificadas de «confianza», sin que se requiera que estas personas tengan una cualificación académica o profesional determinada. ¡España va bien!

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