Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Jose Jaume

Desde el siglo XX

José Jaume

Europa en guerra, la derecha española con los toros y la caza

Vivimos situación explosiva, hasta hay insensatos que especulan con la tercera guerra mundial, no es suficiente para que la derecha se dé cabalmente por enterada

Santiago Abascal, líder de Vox, a caballo.

El mundo asiste entre atónito, impotente, acongojado y acojonado a la criminal invasión de Ucrania perpetrada por la Rusia de Putin, por el secular imperialismo zarista primero, soviético después, hoy encarnado por el mafioso dictador que la dirige; tiempos, además de convulsos, que guardan inquietantes parecidos con los de los prolegómenos de la Segunda Guerra Mundial, los que vieron cómo Hitler se anexionaba sucesivamente los Sudetes, Checoslovaquia y Austria antes de que, el uno de septiembre de 1939, la ofensiva nazi contra Polonia precipitase el estallido de la peor contienda a la que ha asistido la Humanidad. Bien, tampoco seamos especialmente alarmistas, aunque motivos haya. Aguardemos a que la erupción se contenga, pese a que el criminal de guerra siga vivo y coleando en Moscú.

Con todo, hay querencias en las derechas hispanas capaces de sobrevivir hasta al holocausto nuclear: la caza y los toros, los bravos, los de lidia, quintaesencia de la raza, entran en esa insondable categoría. El mundo se asoma al abismo, la crisis económica, otra más, y van tres enlazadas en lo que llevamos de siglo, que tampoco es tanto, puesto que apenas hemos iniciado la tercera década, nos zarandea con escasa misericordia, pero Vox y PP no cejan en atizar los viejos demonios de la cepa hispana. El sábado, la extrema derecha, a la que el PP ha otorgado condición de socio inevitable, sale a la calle para protestar contra todo, contra lo que no tiene cabida en su vieja arca de los recuerdos. Vox anda crecido: en Castilla-León ha humillado al PP, le ha hecho desfilar bajo las Horcas Caudinas (una de las grandes humillaciones sufridas por los romanos a lo largo de su brillante historia como potencia hegemónica en la Antigüedad) de sus pretensiones entrando en el Gobierno que formará el desfondado Mañueco, patética sombra del moderado que nunca ha llegado a ser.

El domingo, el Día del Señor, el nuevo viejo PP de Núñez Feijóo, que viene de enfatizar que el Gobierno «se forra» con los impuestos sobre electricidad y gasolina, sin atender a que son las comunidades autónomas, también la suya, las que se llevan la parte del león, los moderados de la derecha acudirá a la plaza pública de la mano de Vox, juntos y hasta revueltos. ¿Las razones? Cómo no, la defensa a ultranza de esencias permanentes e inalterables, de la razón de ser del alma española. Lo son los toros, la caza. ¿Qué sería de las Españas sin esas nobles artes que tantas glorias han dado a la Patria eterna?

Pregunta: ¿Están siendo vituperadas, asediadas, aniquiladas, por el Gobierno «socialcomunista», el más «radical» de los formados en casi un siglo, ahí es nada? Parece que sí, que hay ofensiva en toda regla para acabar con ellas. Los toros, «la fiesta nacional», lleva en su punto de mira tiempo inmemorial. Lo de picar, banderillear y estoquear hasta darle muerte, con el verduguillo de ser necesario, a la brava bestia, es consustancial al alma española. La caza, noble afición o lo que sea, no puede ser constreñida, acotada, racionalizarla en la medida de lo posible. Por ello, y porque España, en su hora más grave y solemne, lo merecen, PP y Vox salen a las calles.

Santiago Abascal, líder de Vox, a caballo.

Santiago Abascal, líder de Vox, a caballo.

Después de Castilla-León las cartas están boca arriba. No se sabe quién llevará la mano ganadora. Feijóo, el moderado que llega para centrar al belicoso PP que Pablo Casado ha dejado hecho unos zorros, tendrá que exhibir que es algo más que el político regional que en Galicia, comunidad peculiar, obtiene, una tras otra, hasta cuatro mayorías absolutas desfondando a unas izquierdas que allí se bastan solas para fracasar en las elecciones a su Parlamento. Asistiremos al azaroso combate por saber hasta dónde es capaz de llegar Vox en el abrazo del oso que le propina al PP. Andalucía aguarda.

Acotación perpleja.- Ataque de histeria. Televisiones propiciándola. Supermercados desabastecidos. Mentiras. Desinformación. Estamos en guerra.

Compartir el artículo

stats