No hemos aprendido nada. Si el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, la Gerencia de Atención Primaria cae una y otra vez con cada ola de la pandemia. Y van seis. Repetimos los mismos errores de siempre, invocando a los médicos a que sigan dejándose la piel cada día, como desde el principio, pero cada vez con más responsabilidades. Ahora más que nunca el hundimiento definitivo está a punto de llegar. Y ojo, en algunos casos será irreversible.

Todo esto se agrava cuando quienes son responsables de nuestros médicos, lejos de buscar su complicidad y apoyo, les ordenan y mandan, dejando en evidencia que no saben gobernar la Atención Primaria al transmitir dudas sobre cómo afrontar lo que viene. El pasado martes se nos anunció desde la Gerencia de Atención Primaria que estamos en una de las semanas más tensionadas de la pandemia, solicitando que los equipos directivos de los centros de salud aportasen, de forma privada al propio Gerente, ideas que pudiesen contener esta ola. Además, se sugiere que los sanitarios tendrán que hacerse PCR tras las vacaciones. Este tipo de actuación no ha hecho más que estigmatizar a un colectivo que, después de tanto sacrificio y trabajo, no se lo merece.

Y no siendo suficiente con todo esto, se alecciona a los médicos, sugiriéndoles que, además de asumir toda esta sobrecarga de pacientes covid-19, continúen realizando las tareas que realizaban cuando la pandemia estaba en cifras de bajo riesgo. Se debe continuar con la atención a los pacientes crónicos, los domicilios programados, informes, bajas, consultas telefónicas y presenciales, etc., pero dejando un enigmático mensaje, en el que se anuncia que se trabaja con el IB-Salut para tomar las medidas oportunas si la situación lo requiere. Para más INRI, esta semana, en lo peor de la pandemia, la gerencia de Atención Primaria reunió a los equipos directivos para impartir una nueva formación, que lo único que hará es restar aún más tiempo a la asistencia. Otro detalle de la Gerencia de Atención Primaria hacia nuestros médicos que ya han manifestado de nuevo su malestar por esta decisión unilateral.

Y desde SIMEBAL nos preguntamos: ¿Por qué no se informa a los pacientes de que su salud, como la de sus médicos, va a ir empeorando por cómo se están gestionando los recursos? ¿Por qué no se explica a la ciudadanía el motivo de que se tarde 2 y 3 semanas en ser visitado por su médico de familia y 6 meses por un especialista hospitalario? ¿Por qué no se les informa de que sus médicos ya no hacen ecografías, espirómetrias, cirugía menor y otras muchas actividades porque no hay tiempo ni para atender lo más básico del día a día?

Los médicos de familia en las islas son un bien muy escaso y, a pesar de eso, se les sigue mal cuidando. Esta situación provoca vueltas a sus comunidades de origen y fugas a otros destinos, interrupciones en su actividad profesional y búsquedas de alternativas lejos de la medicina. Llegarán 100 jubilaciones nuevas en 5 años que se sumarán a los 230 médicos de familia de déficit en plantilla. ¿A nadie le preocupa el futuro?

Basta ya, tenemos un problema serio en Atención Primaria y hay que reconocerlo. Es un problema de salud de los ciudadanos y de sus médicos. Hay que hacer una profunda reforma estructural porque los profesionales que tenemos son los que son. Hay que informar a la población de las carencias reales que tiene la primaria y de los servicios que puede ofrecer. Y por favor, no ahogar más a sus médicos que pronto acabarán hundidos. Tocados, ya están.

Y no será porque Ellos y SIMEBAL no lo habían avisado.