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Carmen Pérez Novo

Periodo posvacacional

La verdad es que no tengo la mínima duda de que, si a cualquiera de ustedes les preguntara para qué sirven las vacaciones, la respuesta inmediata sería: para descansar, reponer fuerzas para el resto del año y abandonar por unos días la incómoda y pesada monotonía. Posiblemente, a más de una persona quizás le vengan a la mente aquellos días de los veranos de la infancia y las semanas y los meses ausentes de acontecimientos estresantes. Tan solo llenos de sol y pereza. Y todo, con la incomparable belleza de esas vivencias, solo posibles en ese mundo infantil, por el que viajamos tan libres de equipaje. Por eso, cada año insistimos en cortar con todo, inventar una opción distinta a la cotidiana y, desde luego, pasarlo bien a toda costa.

Sin embargo, parece que no es así. Es más, ese tiempo libre, supuestamente ideal, puede llegar a constituir un grave problema para la salud. Nombre: el síndrome posvacacional. Causas: todo lo que conlleva el periodo vacacional: atascos, retrasos en los medios de transporte, overbooking, la constante presencia de la pareja, los niños, el calor, las broncas, las quemaduras solares, las indigestiones, los atracones, los kilos de más... Síntomas: apatía, labilidad emocional, cansancio, tristeza, mal humor... Tratamiento: relax.

¡Vaya faena! Porque te pasas todo el año ahorrando para tener unos días que te permitan cortar con todo, inventar una opción distinta a la cotidiana y pasarlo bien a toda costa, y te encuentras con este panorama. Con la cuenta bancaria en números rojos, la salud por los suelos y la pareja... ¡Sin comentarios! Otra carga pesada para añadir al pesado baúl de recuerdos, sinsabores, amores y desamores, esperanzas, apremios, encuentros, desencuentros, que nos recuerdan, a cada instante, que cada vez existen menos refugios capaces de protegernos de la monótona carga de ser adulto ¿Qué estoy muy pesimista? Pues todavía no he terminado. Una cuarta parte de las separaciones de pareja se producen al finalizar los meses de verano. Lo dicen las estadísticas. ¿Y quieren saber qué opinan los expertos en temas de salud? Pues, sencillamente, que este periodo puede llegar a estropear el tiempo de ocio y la relación de pareja. Por eso, ¿les parece exagerado si de nuevo reitero que el periodo vacacional puede llegar a constituir un problema para la salud? ¿Aún siguen pensando que esos días sirven para reponer fuerzas para el resto del año?

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