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Javier Cuervo

Artículos de broma | Sánchez, a tope

Con lo excitados que estamos por el creciente cargo de la energía, buscando el precio del kilovatio nuestro de cada día, dánosle hoy; rememorando los buenos tiempos de la prima de riesgo cuando el poder de estrangulamiento lo ejercía la banca con goce sexual... Hay personas que se toman la tensión, se miden las pulsaciones, se cuentan los pasos y consultan el kilovatio hora para saber qué tal se encuentran e instagrameros que se hacen fotos cada día histórico, cada nuevo récord, cada siguiente disparo del precio sobre nosotros.

Y va Pedro Sánchez y lo «topa».

Ninguna de las 11 acepciones que da el diccionario de la Real Academia, ni las actuales, ni las desusadas, ni las coloquiales, ni las antillanas, argentinas, bolivianas, ecuatorianas, mexicanas, nicaragüenses, peruanas, venezolanas, ni las marinas siquiera, se refiere a «topar» como poner un tope, que tal cosa quiso anunciar el presidente. Pero ahí está el plan de choque para topar el precio de la energía, con todas su redundancia y su lógica porque cuando hay choque lo normal es toparse y topar es chocar, la palabra salida de la onomatopeya «top», que es ruido de choque.

El presidente quiere limitar el precio de la energía que mantiene la casa encendida, la tienda abierta, la oficina en marcha y el bar bien iluminado y con los alimentos frescos, pero «limitar» es una palabra muy fea para aplicarla a los beneficios y la nueva religión no lo permite. Hay un salario mínimo interprofesional, pero no hay un beneficio máximo empresarial, de ahí lo que cuesta subir el primero para que no baje el segundo. ¡Como para ponerse ahora a limitar la lluvia de millones del sistema que permite vender la energía más barata al mismo precio que la más cara y especular con los costes de emisión de CO2, esa oportunidad de jugar hallada en la crisis climática!

Ahí va Pedro Sánchez a intentarlo o a parecer que intenta poner un tope al rampante precio de la luz. Veremos con quien se da de bruces, choca, tropieza, topeta y qué tal sale del topetazo.

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