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Matías Vallés

Al Azar | Al PP le sobran candidatos

Esperanza Aguirre era la emperatriz de la provincia madrileña cuando visitó oficialmente un medio informativo hostil, repartiendo sonrientes invectivas entre los altos cargos alineados para recibirla:

-Tú eres marxista.

-Tú es una lástima que, siendo tan guapo, seas socialista.

Y así hasta que llegó al insultado definitivo:

-Tú eres peor que zapaterista, eres gallardonista.

El enemigo interior, que el PP vuelve a padecer por la inflación de candidatos. Díaz Ayuso ha desbordado a Casado hasta el punto de que un misericordioso Pedro Sánchez salió ayer mismo en auxilio del teórico presidente del PP, deseando larga vida en el Congreso a su lastimero rival. Los votantes de ambos partidos con ganas de juerga suspiran por un enfrentamiento electoral entre el presidente del Gobierno y la presidenta de Madrid, así que la derecha trata de amordazar a sus partidarios desde el búnker. Se difumina a falta de fulminarla a Ayuso, aventando en la capital al dócil Martínez-Almeida, o sugiriendo a una conciliadora Ana Camins. A escala nacional, se agita periódicamente el fantasma del invicto Núñez Feijóo. Y no, no podemos olvidar a un tal Casado.

Aguirre diría hoy que «tú eres peor que sanchista, eres casadista». De hecho, acaba de manifestar su preferencia por Ayuso, porque no la calla ni una imputación. Al PP le sobran candidatos, un exhibicionismo molesto dada la dificultad de otras formaciones como Podemos o Ciudadanos para encontrar un guía. Si se desea diluir el drama, todos lo cargos políticos ejercen hoy un liderazgo recortado porque están asediados desde dentro, Aragonès por Puigdemont, Casado por Ayuso y el Rey hijo por el Rey padre. Sánchez se cura esta patología con purgas periódicas, de una saña inesperada en un gobernante tan educado. Y si el PP no sabe a quién quiere, es porque no sabe lo que quiere.

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