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Pedro Da Silva

Redes para pescarnos

Desde que los filósofos se ocupan más de la ética y la estética que de la voluntad de poder, entendemos menos. ¿Está la tecnología al servicio de las personas o del poder? La pregunta suena incluso muy antigua. En Cuba la calle había empezado a incendiarse pero los bomberos apagaron el incendio desconectando las redes por las que los de la calle se comunicaban. Corolario: las tecnologías están al servicio de las personas siempre que el poder lo esté, y no siendo así están al servicio del poder. Ahora bien, lo de Cuba ha sido solo una rudimentaria exhibición de poder en una atrasada provincia de una alejada isla (aunque esté casi al lado del gran poder). La gran voluntad de poder es la voluntad de saber. Una vez que el sistema lo sepa todo, todo, todo de las personas la máscara de estas, que es el refugio de su pequeña voluntad, habrá caído y serán ya solo siervos. El big data es eso.

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