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Pedro Da Silva

La cola democrática

No digo que todo, todo, todo el mundo, pero casi todo el mundo ha hecho, está haciendo o hará cola en la misma cola, uno detrás de otro por orden de llegada a la hora señalada por una maquinita implacable. El afán de diferenciarse, distinguirse, gozar de algo exclusivo es una pasión humana y para satisfacerla existen clases de cosas en prácticamente todas las cosas, de las ciudades a los camposantos, del consumo al modo de vida pasando por la educación y desdichadamente hasta a veces la salud. En este caso no. Aunque se pueda discutir el orden de vacunación por grupos de riesgo y esenciales, o el tipo de vacuna por tramos de edad, creo que ha prevalecido en todas las administraciones públicas de uno u otro color la búsqueda del interés general. Una cola es siempre odiosa, pero, como pasa en las de las votaciones, cuando es igual para todos resulta mucho más fácil de llevar.

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