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Diario de Mallorca

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Alex Volney

Tòfol Fuster

Tòfol Fuster

«Interesa estar bien con Marruecos. Tanto el PP como el PSOE han dado la espalda a los saharauis. Incluso algunos políticos del PP tuvieron niños saharauis en acogida. El partido socialista intensificaría sus relaciones incluso desde Extremadura. Aquí, en casa, es conocida la postura favorable y comprometida en la ayuda a los saharauis de la Presidenta Armengol, pero quien tuvo más feeling con el Frente Polisario fueron los de Izquierda Unida. El Sáhara no se ha descolonizado y bajo el trípode marroquí, francés y norteamericano sigue el enroque histórico. Para la ONU España sigue siendo la potencia administradora».

Desde que Brahim Gali ha sido atendido por covid-19 se ha desencadenado una crisis que lleva latiendo bajo la arena lo que no está escrito. Si España reconociese al pueblo saharaui la que se lía. El lobby marroquí es lo suficientemente poderoso y conoce bien la mala salud democrática de la Iberia sumergida en la estupidez crónica. «Recuerden que en Marruecos las empresas públicas son empresas del Rey. El «Magzen» no es un cuento más». Mientras, otra vez, el nacionalismo de más a la derecha ha mostrado el plumero.

«Lamento la tremenda injusticia contra el pueblo saharaui». «Recuerdo los muertos por napalm con carnet español y abandonados». «Por mi experiencia veo que Francia bloquea en Europa cualquier intento de solución». «Piensen que, por ejemplo, las repúblicas nórdicas están con ellos o incluso Suiza edita libros para que sus niños aprendan español… ¡Suiza! Y no España». «España no tiene, actualmente, ningún poder en África y sí lo tienen los franceses que son potencia». «Su primera lengua hassania (variante del árabe) y su segunda, el castellano. Mientras el Gobierno Español les da la espalda las asociaciones de Amigos del Pueblo Saharaui prestan una ayuda inestimable».

«Aquí es suficientemente conocida la ayuda por parte de El Fons Mallorquí de Solidaritat del Consell de Mallorca, algunos jóvenes han cursado carreras con ellos». «En Andalucía con el PSOE también se les apoyó bastante». «A nivel estatal, cero y ahora... por una simple asistencia humanitaria». «Una guerra no tiene sentido, es imposible, ni los USA ni Francia tienen interés en ella, pero sí hay muchos intereses económicos, tantos que fijaos, aquí, ni Gobierno ni oposición se entienden». «Esos negocios hacen imposible un consenso». «La oposición lo ha aprovechado al vuelo sin sentido de Estado». «Marruecos controla el mercado mundial de fosfatos, gracias a las minas de Fos Bu Cra que están en territorio saharaui». «Incluso la gran producción de energía vendrá del Sáhara, la alternativa al petróleo y en forma de placa solar, que en invierno será una gran fuente de energía para Europa en un futuro no muy lejano».

«Es una vergüenza que España se haya despreocupado». Francia sigue tan ocupada en sus intereses económicos como lo estuvo España en el Rif con las minas de hierro propiedad de Alfonso XIII». «Quien dejó el listón muy alto fue Portugal, haber seguido su ejemplo e implicación como la que tuvo en Timor Oriental respeto a Indonesia, era lo suyo». «Portugal se movió a favor de situar allí a los cascos azules y conseguir la independencia al ser antigua colonia portuguesa, un orgullo de vecino, la verdad».

«Hoy el mundo es global; la visión de Puigdemont es de» barraqueta», el único representante exterior de la Generalitat fue Àngel Colom en Rabat por los intereses económicos pues venía de ERC y luego acabó en CIU». «Los nacionalismos vengan de comunidades autónomas o de los estados son muy parecidos. Detrás de ellos solo hay intereses económicos, eso de que cuanto peor para mi vecino, mejor para mí, nunca es cierto».

«Admiro la posición de Portugal al igual que en la Revolución de los claveles. Defiendo la solidaridad entre las personas, soy antinacionalista». «No existe un nacionalismo de izquierdas y en ese sentido soy internacionalista» «Del tema saharaui conozco algo, la verdad, no estuve en la marcha verde, ya había vuelto, pero estuve como teniente cuatro años de 1965 a 1969, en el Sahara, con ellos». «Por otro lado, durante la Revolución portuguesa yo era capitán». Y asegura que no coincidió nunca con Gali en el Sáhara, pero sí cuando acompañó al antiguo Presidente de la República y este visitó a su hija en el Raiguer. Luego B. Gali cenó en Montuïri. Mientras se despide, nuestro protagonista, sonríe amablemente. Persona de buena conversación y muchas lecturas a sus espaldas: «Mi opinión viene por la experiencia, soy Coronel del Ejército retirado desde hace años».

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