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Puede que sea soso. Que, pese a su profunda formación y su capacidad de estudio y disciplina personal a prueba de LOGSES, parezca aburrido. Puede que se haya dejado fagocitar bandeándose de un lado para otro, pero es indudable que se trata de una buena persona, afable y sin sombra de intolerancia.

Puede que su excesiva espontaneidad le juegue malas pasadas, pero es lista, resoluta, valiente y sin complejos. Dice lo que piensa tal como lo piensa y en esta horrible pandemia, los menos sectarios- los otros nunca- han reconocido que se ha dejado guiar por los expertos. Trabajadora y luchadora, mujer fuerte motejada de bobita y víctima diaria del machismo más rancio.

Puede que suscite odios irreductibles, tal vez porque él lo es y transmita soberbia y chulería, pero los que le conocen afirman que en las distancias cortas es encantador y cercano, ingenioso y empático. Emotivo y sin miedo a mostrar sus emociones, con esa apariencia de macho alfa ha tenido la elegancia de reconocer sus tics machistas.

Es una mujer rompedora, trabajadora, comprometida y fiel a sus ideales. Se ha enfrentado con argumentos a la amenaza de ser engullida por el partido afín, sin plegarse a maniobras que contradijeran sus principios. Con paso firme, fruto de un trabajo constante, supera por convicción y frescura a los dos hombres de su bloque.

Presentada como el monstruo de maldad que no es, la deshumanizan y agreden a diario, rodeada de cordones sanitarios y manipuladas sus palabras, aunque imágenes y audios lo desmientan. Valiente hasta la temeridad tiene el mismo derecho que los demás a decir lo que piensa y a mantenerlo.

Pelea contra las encuestas, defendiendo el diálogo. Con una inteligencia probada y una formación al alcance de pocos, no necesita la política para ser quien es, lo cual prueba que la vive con una gran vocación de servicio.

Este ejercicio tan terapéutico de encontrar algo positivo en cada candidato, tal vez ayudaría, amigo lector, a suavizar este clima envenenado que solo favorece la escalada del odio. Pruébenlo quienes a diario demonizan al rival.

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