Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Matías Vallés

Opinión

Matías Vallés

Nacionalistas, solo de visita | Por Matías Vallés

El Congreso no abrió ayer sus micrófonos a los diputados mallorquines, equitativamente representados desde la inauguración democrática. Las Cortes acogieron de modo excepcional a soberanistas como Ferrà y Melià, que podrían perfectamente instalarse en Madrid a juzgar por el nivel medio de los parlamentarios despachados a la capital desde Balears.

Sin embargo, el votante mallorquín es reductor, y ha decidido que jamás enviará al Congreso a representantes de un partido autóctono. Es la única comunidad con las singularidades de periférica y dotada de un idioma propio que protagoniza este comportamiento peculiar, si no anómalo.

Por tanto, los representantes de Més y El Pi pueden acudir al Congreso solo de visita. Ejercieron el mínimo derecho a la palabra o al pataleo, que se otorga a los escolares cuando visitan una cámara legislativa para escapar de las aulas. En Madrid descubren así que Mallorca también cultiva a la especie más temida en los foros de la capital, los nacionalistas.

Los visitantes fueron rigurosamente vigilados para que no tiraran un jarrón, ni se hicieran ilusiones de un desembarco en Madrid más allá de la condescendencia ocasional que se permiten los regímenes coloniales. Y si esta gira turística ha servido para que el Congreso nos quite de encima el petróleo de debajo, miel sobre hojuelas.

Compartir el artículo

stats