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Miguel Vicents

El Govern y la pandemia

La remodelación del Govern no le garantiza a Francina Armengol la recuperación de la iniciativa política, que lleva un año al dictado de la pandemia y así seguirá por ahora. Pero al menos, la líder socialista ha podido realizar una mínima poda en el Ejecutivo, eliminando a una de sus conselleries más irrelevantes, Administraciones Públicas. Quedan otras dos, claro, pero están en manos de uno de sus socios de Gobierno. Podemos hubiera querido un cambio en Salud para coronar las ambiciones de su más destacada aspirante al cargo, pero vista la eficacia del partido morado en Transición Energética y Sectores Productivos, con Juan Pedro Yllanes , y en Agricultura, con Mae de la Concha, quizá no sea necesario por ahora añadir una pandemia política a la sanitaria. Por contra, la sustitución de Pilar Costa por Mercedes Garrido en la conselleria de Presidencia supone, en primer lugar, la pérdida de un valor seguro en el Ejecutivo de Francina Armengol, al margen de lo que pueda aportar Garrido al cargo, que lógicamente está por ver. Y en segundo lugar, parece un movimiento de difícil justificación en un momento tan delicado. Armengol prescinde en el Govern de una política de gran experiencia que, además, cuenta con el respeto y la consideración de todas las fuerzas políticas, lo que no es nada habitual en tiempos de discursos destemplados. Y la manda al Parlament a replicar a Biel Company, con quien el PP no tiene la más mínima posibilidad electoral ni aunque a la pandemia le siga una glaciación. El cambio supone más pérdidas. Las feministas del PSOE balear también se quedan sin su valedora en el Govern, en un momento de cambios en los que Podemos impone su discurso. Y la política cultural se ve más relegada de lo que ya estaba, como es tradicional cuando el PSOE gobierna.

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