Me decía uno de los mejores exentrenadores de la historia del Mallorca, hablando del buen momento del equipo, que personalmente no conocía a Vicente Moreno, pero que se notaba que había hecho un gran trabajo y que el grupo que dejó tiene unos automatismos que le permiten rendir extraordinariamente. Eso explica un poco algo del buen funcionamiento del Mallorca, que ayer volvió a recuperar el liderato que le robó durante unas horas su exentrenador, pero el principal motivo por el que este equipo está haciendo historia, es por el excelente trabajo de García Plaza que ha mejorado lo que se ha encontrado y ha conseguido algo que el ahora técnico periquito no logró, que no fueran trece, sino 20 los jugadores que pueden competir y hacerlo de forma que la baja de uno de ellos no se nota. Ayer dio otra lección de inteligencia haciendo titular a Abdón tras su golazo y el artanenc le devolvió la confianza marcado dos goles. Eso por no hablar de la vivacidad y el rigor defensivo del juego del Mallorca, el mejor que hemos visto en años en Segunda, y que para desgracia del aficionado le está vetado disfrutar desde la grada por culpa del maldito Covid.

Es verdad que el de ayer era un partido entre un exprimera y un exsegunda B y eso se notó en algunas fase, pero la realidad dice también que este Mallorca da miedo. El partido ante el Leganés de Martí es una prueba de fuego.