Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Llorenç Riera

Lletra menuda | Desconexión social de tráfico excesivo

Una carretera no es solo el tránsito, más o menos fluido, de vehículos. Para cumplir su función con plenitud debe ser también enlace de cohesión, tanto social como económica, integrado en el paisaje y solo lesionar el medio natural lo estrictamente imprescindible.

El proyecto de variante norte de la ronda de Inca lleva demasiado tiempo en el candelero, tanto que parece claro que ha quedado desfasado de acuerdo con los criterios de movilidad, las posibilidades de los recursos actuales y la concienciación de la sociedad de hoy. También choca con el excesivo consumo del territorio en Mallorca y la proliferación de vias de asfalto que se han ido tejiendo en el extrarradio de Inca. Por eso la ronda que debe conectar la autopista Palma-sa Pobla con la carretera de Selva suma contestación y alegaciones y hasta tiene una plataforma específica en contra.

Consell y Ayuntamiento parecen decididos ahora a ejecutar la obra y zanjar el asunto de una vez por todas. Es posible que lo consigan en el aspecto material a costa de dejar heridas abiertas en todos los demás que afectan a la infraestructura. Sería interesante, antes de poner en marcha las excavadoras, comprobar si Inca dispone, como apuntan las alegaciones, de vías adaptables o sustitutorias del tramo de ronda. También ver si la necesidad de movilidad se han transformado en relación al proyecto inicial.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats