El resultado negativo de la ponencia técnica, para la restitución de una estatuilla de arcilla alegórica del agua de los jardines de Raixa, además de una discriminación al arte, es un signo evidente de la involución que sufre la dirección insular de Patrimonio y una muestra más de la talla política, en contra de los principios y legado del mayor mecenas de Mallorca, el cardenal Despuig. 

El valor histórico-artístico de esta restitución viene dado por lo que representa en su entorno rural «alegría y agradecimiento» del agua canalizada desde Pastoritx que musical y culturalmente se podría reflejar en el quinto movimiento Himno de los pastores de la 6ª Sinfonía «Pastoral» de Beethoven, coetáneo del cardenal y sus predecesores. Pues bien, que una restitución tan congénere y del mismo material consustancial a la original «carezca de valor» y el hecho de que no sea «lo habitual» restituirla, refleja lo retrasada que va esta administración respecto de Europa y de las Cartas de Venecia y Florencia respectivamente. Los expertos que se hacen llamar, de «jardines románticos» que en el año 2006 junto a un equipo multidisciplinar de la UIB asesoraban los trabajos de restauración como es el caso de la doctora JRQ son corresponsables de la estatua original decapitada y que al poco tiempo fue retirada y quién sabe si sepultada. 

No deja de ser sorprendente y paradójico que este pastorcillo en su entorno rural fusionado con la roca, la fuente y el agua no es sino, un pasaje de lo más romántico propio de su época. Los expertos que han votado en contra de esta restitución, son los mismos verdugos y tengan por seguro que no estiman Raixa ni irán a este espacio rústico nunca a contemplarla. Pastoritx - pastoret - pastoral.