Suscríbete BLACK WEEK

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Javier Cuervo

Artículos de broma

Javier Cuervo

La atención es lo más móvil

Al descolgar el teléfono móvil se mantiene el ahora, pero se cambia mentalmente el aquí para atender a alguien o algo que está en otra parte. Muchas personas interrumpen, sin dudar, lo que están haciendo, hablando o trabajando por una llamada del teléfono móvil como si al otro lado hubiera algo más importante que hacer, hablar o trabajar que lo que están haciendo, hablando o trabajando en ese lugar y en ese momento. Para mucha gente, el móvil es como el teléfono de la esperanza de algo mejor o más urgente. Esperan más del sonido que trae de lejos el móvil que de lo que el oído, la vista, el gusto, el tacto y el olfato les están ofreciendo de cerca. 

Dice un estudio que el móvil nos distrae 150 veces al día, pero eso solo les ocurre a las personas que dan preferencia a la realidad inmediata. Aquellos para los que su celular es un teléfono de la esperanza de algo mejor, el despliegue sensorial de la realidad inmediata les distrae centenares de veces al día de todos los vídeos, fotografías, músicas, mensajes y conversaciones que llegan por el móvil. Puede parecer absurdo esto que digo, pero no es así a juzgar por lo que se hace: hay personas que escogen el mundo mejor del móvil incluso cuando conducen su automóvil. En el tercio de las muertes de tráfico que se deben a distracciones, la mayoría proceden del móvil, del mal binomio tracción y distracción.

Lo más móvil no es el teléfono, sino la atención, un proceso cognitivo que sirve para orientarnos y que siempre llevamos en funcionamiento. Apreciamos tanto la atención que sólo estamos dispuestos a prestarla –jamás a darla– pero nuestra sociedad se ha vuelto un mal barrio donde muchos quieren robárnosla. Pasamos el día recuperando la atención de estímulos que se la quieren quedar por el procedimiento del tirón y, por si fueran pocos los que ofrece cada instante, llevamos encima un aparato que trae desde lejos un montón de avisos, recados, alertas y llamadas a las que se tiende a dar preferencia, sobre todo las personas que están muy concentradas en distraerse, valga la paradoja.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats