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Alex Volney

Genios de la historia

Prologando 'Los sufís' de Idries Shah, Graves relata muy a su manera, los expertos aseguran que sin salir de su literatura, la llegada a la isla del rei en Jaume, el 1229, para arrebatar Mallorca a los sarracenos después de cinco siglos

Según Robert Graves, el bufón de las Cortes españolas, con una vejiga atada a un palo para golpear a la gente, traje multicolor y cresta de gallo, con cascabeles, simplezas y desprecio a la autoridad, formaba parte de esta milenaria corriente hoy en muchos rincones perseguida.

En el año 1131 un león hacía pedazos su jaula en El amurallado jardín de la verdad de Sanai de Afganistán que describía cómo la humanidad estaba dormida y ocupada sólo en lo inútil y viviendo en un mundo equivocado. Consideraba que el hombre se encontraba ya tejiendo una red alrededor de sí mismo.

Prologando Los sufís de Idries Shah, Graves relata muy a su manera, los expertos aseguran que sin salir de su literatura, la llegada a la isla del rei en Jaume, el 1229, para arrebatar Mallorca a los sarracenos después de cinco siglos. El autor de Yo, Claudio o El vellocino de oro se centra, y pone la atención, en el animal que aparece en el escudo de Palma, esta bestiezuela tan nuestra, el murciélago. Esta pequeña criatura de pronto le sugiere la búsqueda de una explicación. Lo fácil y común era la equivalencia a "vigilancia". Este mamífero alado siempre relacionado con la brujería lo llevaría a investigar y a centrarse en la ayuda recibida por Jaume I desde sus tiernos inicios por los caballeros templarios que lo protegieron y que mucho más tarde le hacen más fácil poder entrar triunfante en lo que hoy conocemos como Palma. Parece que los Templers instruyen al pequeño Jaume en el " bon saber", en las cruzadas esta orden ya había sido acusada de colaboración con sufis sarracenos.

Interpreta el gran autor británico que el significado del murciélago en el casco o "cimera" del rey no sea otro que el símbolo de haber sido adoctrinado por esta corriente, casi como si de una hermandad entre los seguidores de Mohammed y los pueblos del Libro se tratase. Idries Shah le sugiere a Robert Graves que el significado etimológico, en árabe, puede tener varios sentidos y uno de ellos sería "visión débil: pupilas que solo ven de noche", los sufis se autoproclaman de siempre "ciegos para aquello que sólo es importante para el no iluminado" y sugieren que "la humanidad está sumida en una pesadilla de fracasos", para finalmente apuntar a su amigo que no menosprecien el sentido ordinario y popular de "vigilancia". Llega a insinuar que si Jaume I no hablaba el árabe de modo fluido, puede que gran parte de sus consejeros sí lo hicieran. No solamente se atribuye a los Templarios las ventajas encontradas a su paso, también a "dos o tres moros disidentes", recuerden al "traidor moro d'Alfabia" que muy lejos de ese adjetivo propinado, sugiere Graves, cuando vé en el casco del nuevo rey conquistador y lee el mensaje esperado, corresponde no ofreciendo resistencia y sí regalando toda índole de avituallamientos para la agotada tropa: hortalizas, frutos, animales de pluma y otras carnes.

Parece ser que los sufíes conformaban una antigua masonería espiritual cuyos inicios se diluyen. Considerada secta musulmana se fueron acomodando en otras religiones. No son pocos los autores que observan una estructura sufi en el Llibre d'amic e amat de nuestro Ramon Llull y tras él, Anselm Turmeda. Muchos cervantistas encuentran, también, episodios de El Quijote por esa línea. Resiguiendo estas pistas gravesianas y pasando por el origen sarraceno del rosario o de El patito feo de Andersen, nos podemos hacer una idea de la magnitud de lo que se mueve en la oscuridad solo surcada por el frágil, y tímido, eslalon de un pequeño murciélago hoy o en cualquier atardecer de otoño de finales de los años 60, cayendo como un velo mientras el poeta y novelista de Deià discute y proyecta con su amigo, Idries Shah, en qué consiste "Estar en el mundo pero no ser del mundo". El ideal sufi de liberarse de ambiciones, codicias, obediencia a tradiciones o personas de alto rango se compenetra con la inmersión en los versos ancestrales de Omar Khayyam sin poder olvidar como son perseguidas hoy y asesinadas las personas que pertenecen a esta corriente. Aunque hace un milenio iban muy por delante, recuerden, hoy, los atentados del 2017 en Egipto contra una mezquita sufí con 235 muertos y 120 heridos. Mientras la gente huía los atacantes dispararon contra las ambulancias.

El murciélago tapa o esconde la idea de que Dios es el mismo para todos... ¿Recuerdan? En el diccionario casi en la misma página emérito y emirato. Parece que no nos comemos mucho el coco a la hora de elegir. Lanza un dardo en el mapa y corre. ¿Cómo se puede abandonar así un modelo democrático sin parangón en occidente como el nuestro? ¿Imaginan algún tipo de hermandad secreta? Cuesta pensar que Dios nos una en estas circunstancias. En los Emiratos Unidos no existen los partidos políticos, no eligen sus instituciones y la vida de las personas no vale lo mismo. Todo lo contrario a lo antes leído, si usted ha llegado hasta aquí.

Se me aparece un humorista de la transición bien austero y vestido de negro. Cigarro en mano, todo un místico de la risa. Por otro lado, parece ser que la ciencia moderna, hoy desconcertada, hundía, tiempo atrás, sus raíces en el pensamiento sufí que enseña, por decirlo suave, que la religión no puede ser otra cosa que folclore. En esas latitudes y ante la idea de que Dios pueda ser el mismo para todos otro "genio" de los nuestros, pero mucho más moderno, lo acabaría suavemente así: "Sí, pero? ¿hay alguien más?"

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