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Carmen Pérez Novo

El nefasto efecto de los "deberías"

"Debería adelgazar", "debería ir al gimnasio", "debería levantarme más temprano", "debería dejar esta pareja, que no me llena en absoluto"... Tenemos una interminable lista de "deberías", de cosas que creemos que debíamos hacer. Son, como los famosos propósitos de Año Nuevo. Es decir, si los realizamos, es fascinante, pero ¿qué sucede si no los llevamos a cabo? Pues, sencillamente, frustración y decepción, aunque, señoras y señores, en el fondo, ya sabíamos que no se iban a realizar, porque un debería es un deseo que lleva implícito el justificante de no cumplido. Sin embargo, ¿qué sucede cuando decidimos algo que es un absoluto "tengo que"?, ¿qué es lo que pasa cuando eliminamos cualquier posibilidad que no sea la de tener éxito?

Cuando cambiamos los estándares y los "deberías" por "tengo que", estamos haciendo un enorme cambio interior para tomar el control sobre la calidad de nuestra vida. Cualquier área que no está recibiendo lo que queremos, es porque no hemos elevado los estándares.

Por lo tanto, si queremos un cambio real, tenemos que estar dispuestos a hacer algo de nuestra parte. Podíamos comenzar por hacer más uso del "tengo que" a la vez que podíamos preguntarnos honestamente quien somos ¿Soy un ganador/a, o siempre voy un paso por detrás? ¿Soy comunicador/a o, por el contrario, más reservado/a? Sin duda, responder a estas preguntas y descubrir cuales son las verdaderas creencias sobre uno mismo, es fundamental. Debido a que esto es como realmente somos; o sea, es nuestra identidad. Y el hecho es que estamos programados para seguir adelante siendo coherentes con quien creemos que somos.

Por unos momentos, piense en alguien que está tratando de perder peso. Puede decirse a sí mismo: "Voy a ponerme a dieta, con un gran esfuerzo, desde la semana próxima para estilizar mi figura, pero lo cierto es que siempre he sido gordito/a, fuerte, como mi madre y bla, bla, bla?". No importa lo mucho que lo intente, si su identidad es que usted y toda su familia son gordos, es inútil. Y los días hasta que se vuelva a comer lo que no se debe, están contados, y todo debido a que actuamos, en última instancia, en consonancia con lo que creemos que somos.

Por todo ello, es muy importante que abandonemos los "deberías" y que organicemos las creencias y valores, de tal forma que nos impulsen en la dirección del propio diseño de vida.

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