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Joaquín Rábago

360 grados

Joaquín Rábago

Encontrar trabajo en la Administración en tiempos de pandemia

Me llama para contarme sus cuitas una amiga gaditana que acaba de cumplir los cincuenta. Es licenciada en historia y lleva mucho, demasiado tiempo sin trabajo pese a estarlo buscando activamente y no sólo en su provincia.

En su comprensible desesperación, pues tampoco recibe ninguna prestación por desempleo, se presentó hasta a una convocatoria para vigilantes de playa, es decir para cuidar de que todo el mundo lleve allí la mascarilla cuando corresponda.

Quedó inmediatamente descartada porque una de las condiciones que la Junta de Andalucía puso a los aspirantes la de no sufrir hipertensión, y ella estaba en el grupo que llaman "de riesgo".

Me envía la misma amiga por whatsapp el texto de otra convocatoria, también de la Junta, pero esta vez para ocupar un puesto de funcionario interino en la Administración regional con motivo de la Covid-19. Dice el documento que "no es necesario aportar currículum vitae ni otra documentación".

Se requiere, sin embargo, del o de la aspirante la copia de la titulación obtenida- ser licenciado, arquitecto, ingeniero o grado equivalente - y una "declaración responsable de que dispone de capacidad para desempeñar el puesto de trabajo con la continuidad que demanda la situación excepcional" en que nos encontramos.

Lo realmente chocante es el criterio de selección seguido, pues se especifica que "la adjudicación de plazas se realizará de oficio (...) por riguroso orden de entrada de las solicitudes completas" en la dirección de correo electrónico que se indica.

Se añade que se excluirán las solicitudes presentadas antes del inicio del plazo y después de su finalización. Y el plazo que se dio fue de sólo veinticuatro horas a partir de las seis y medio de la tarde del pasado 28 de julio hasta la misma hora del día siguiente aunque luego se decidió ampliarlo.

¿No se tienen entonces en cuenta para nada ni el currículum ni los méritos que pudieran concurrir en los solicitantes? ¿Ni tampoco el hecho de que esas mismas plazas estuvieran ya colocadas, según me cuenta, en el Servicio Andaluz de Empleo? ¿No sirve el estar ya apuntado en el mismo?

Por lo que parece, se da prioridad a quienes, por la razón que sea, aunque no es difícil adivinarla, tuvieron antes que otros noticia de que se iba a salir tal convocatoria y que, oportunamente avisados, se apresuraron a enviar sus solicitudes.

Es por cierto la segunda vez, según me cuenta, que la Junta abre una bolsa de empleo de sólo veinticuatro horas sin aviso previo.

También en esta convocatoria quedaban excluidos los pertenecientes a algún grupo de riesgo: por ejemplo, si sufren diabetes, alguna enfermedad cardiovascular o de tipo crónico, además de los que han cumplido sesenta años. Es como si estuvieran apestados.

En una situación laboral en la que las empresas privadas están con sus ERES y sus ERTES, ¿qué pueden hacer quienes han superado ese límite de edad o sufren alguna patología aunque esté convenientemente tratada, si se las excluye también de cualquier trabajo, incluso de carácter temporal, en la Administración?

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