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El valor del 1 de mayo

Los trabajadores y trabajadoras siempre han sabido que la solución ha de ser la suma: ante problemas globales, respuestas unitarias

El 1 de mayo siempre es un día especial, pero éste cobra más fuerza que nunca. Hoy nos encontramos ante una situación que varias generaciones desconocemos, una crisis sanitaria que obliga a replantearnos nuestro modelo de sociedad. Pero también pone de manifiesto la importancia de la organización a nivel mundial. Las trabajadoras y trabajadores siempre lo han sabido: La solución siempre ha de ser la suma; ante problemas globales, respuestas unitarias. Ese es el valor del 1 de mayo.

Los trabajadores de todo el mundo han respondido de la misma forma, anteponiendo el interés colectivo al individual, protegiendo la vida a costa de enormes sacrificios individuales. Y lo han hecho sin dudar, a pesar de poder perder los puestos de trabajo, porque no hay interés económico que supla una vida, porque los que menos tienen siempre dan un paso al frente. Y claro que conocen las consecuencias y los riesgos de lo que vendrá, siempre han sido los primeros en sufrirlas. Pero la solidaridad es intrínseca a trabajadoras y trabajadores. Ese es el valor del 1 de mayo.

No cabe ninguna solución sin que quede garantizada la seguridad de los trabajadores, a pesar de los riesgos que muchos han corrido durante estos meses. No cabe más que agradecer a los miles de trabajadores sanitarios de todo el mundo el esfuerzo realizado, a los miles de trabajadores que han seguido produciendo alimentos, a los que los venden y distribuyen, a los que limpian, a los que cuidan a nuestros mayores?, y a tantas y tantos trabajadores de distintos sectores que hoy vemos más importantes que nunca y que muchas veces han sido invisibles. Está claro que el valor de un trabajo no se mide muchas veces por el salario. Ese es el valor del 1 de mayo.

No cabe ninguna solución sin garantizar los puestos de trabajo. El mantenimiento del empleo es la línea roja que no se ha de cruzar. Una crisis sanitaria no se tiene que cobrar la pérdida de empleo. Los trabajadores que hoy están en sus casas tienen que recuperar su vida y su trabajo. Para ello es básico mantener la protección en ERTES y garantizar prestaciones por desempleo. La defensa colectiva, el sindicato como instrumento de organización y transformación son más importantes que nunca en la defensa de los intereses generales y comunes, y aquí lo saben bien, anteponiendo el mantenimiento del empleo incluso frente a grandes conquistas salariales (aceptando congelaciones salariales). La defensa colectiva de los intereses de clase es también el valor del 1 de mayo.

No cabe ninguna solución sin protección, sin garantías. Europa ha de responder, ha de demostrar que todavía cabe un proyecto social, porque si algo ha puesto de manifiesto la crisis de la Covid es la importancia de la protección social, de los servicios públicos. Una sanidad que iguala y salva vidas y que hoy nadie duda de su valor. La necesidad de rentas sociales (como las que implantó nuestro Govern la pasada legislatura) o la red de protección económica extendida. Son pilares que nunca se han de volver a cuestionar y que Europa ha de defender como un valor fundacional, desde luego más fundacional que tratados de libre comercio o de defensa de determinados intereses. Hoy lo público no se cuestiona, y eso también es un ejemplo de conquista social, de tantos años de lucha, de reivindicación, de tantos unos de mayo.

Hoy celebramos la solidaridad, la unidad, la reivindicación, la defensa colectiva, el internacionalismo. Hoy celebramos el 1 de mayo.

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