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Springsteen católico

Las confesiones religiosas de un genio que hizo de sus canciones una ruidosa plegaria

El actor Robert Mitchum tenía un hermano, Chad, que fue novicio jesuita allá por los años 60. Estuvo destinado en la casa de la Compañía de Jesús en la que se hallaban las oficinas de la revista América, la cual ha dado a conocer, en sus páginas, un hecho acaecido en aquel lugar. Chad Mitchum estaba presente. Y fue quien lo contó.

La puerta se abrió de repente y entró un joven con una guitarra. Quería ir al lavabo. Se dirigió a una mujer que, sentada, leía El poder y la gloria, de Graham Greene. Era Dorothy Day, activista social y fundadora de Catholic Worker. Andaba también por allí Thomas Merton, autor de La montaña de los siete círculos.

Lo que entonces sucedió puede leerse en el artículo The day Thomas Merton, Dorothy Day and Bruce Springsteen met at America magazine ("El día que Thomas Merton, Dorothy Day y Bruce Springsteen se encontraron en el América magazine"), publicado en la revista América del 1 de abril de 2019.

Porque aquel joven que entró para ver si podía pasar al lavabo era Bruce Springsteen, al que, en cierto momento, Dorothy Day le preguntó si era católico. A lo que él respondió: "No, no soy católico". Y aclaró: "Es decir, lo fui". Ella repuso: "¿Que fue usted católico? ¡Eso es algo que no se le quitará jamás! Es como el polvo de Oklahoma que entra por la ventana: llegará a cada canción que escriba, se lo aseguro".

Se ve que Bruce no olvidó esa observación, porque en su autobiografía Born to run. Bruce Springsteen, que va ya por la tercera edición en su traducción al español, confiesa, sin hacer mención de su encuentro con Dorothy Day: "Llegué a entender, con perplejidad y tristeza, que un católico lo es para siempre. Y dejé de engañarme. No soy un practicante asiduo de mi religión, pero sé que en algún lugar muy adentro sigo formando parte del equipo. Ese era el mundo en el que encontré los orígenes de mi canción".

Y es por ello por lo que, en Italia, el director de la revista La Civiltà Cattolica, el jesuita Antonio Spadaro, y el periodista del diario Avvenire, Luca Miele, se han ocupado de leer con acribia las canciones de Bruce Springsteen, con el fin de identificar las surgencias de su ser católico en el amplísimo repertorio en el que se ha diversificado su genio compositivo y musical, y en el que ha vertido las vivencias más hondas e imborrables de su historia personal, a la que él mismo ha definido como "una larga y ruidosa plegaria", que encuentra su cima en el Padrenuestro, la oración con la que puso un sereno y emotivo fin a Born to run, el libro de sus memorias.

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