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Marta Torres

Manos fuera del feminismo

No metáis las manos en el feminismo. Ya las metisteis en la caja pública. Así que, por favor, si sois feministas no metáis las manos en esto. Sois políticos y políticas, estáis en el mejor lugar para, si de verdad lucháis por la igualdad, conseguirla. Ser presidentes, alcaldes, conselleras, concejalas o directores es tener la posibilidad de hacer casi lo imposible para cambiar las cosas. Una legislatura da para mucho. Si realmente queréis, claro.

Escoged a mujeres como cabezas de lista. Denunciad a las empresa e iniciativas que cosifiquen a la mujer, por mucho dinero que dejen en la isla. Buscad expertas para las conferencias, jornadas y talleres que organicéis. Y bandas con mujeres para los conciertos o festivales, ya puestos. No contratéis ni las medias lunas de una reunión con una empresa que no pague a sus trabajadoras lo mismo que a sus trabajadores. No alojéis a los invitados a desfiles y eventos en hoteles que dejan a sus empleados llevar bambas pero obligan a sus empleadas a sufrir la jornada laboral en tacones. O que las tienen bailando en bikini. Afead públicamente los micromachismos de vuestros compañeros, por amiguitos que sean, y valorad el trabajo y el esfuerzo de las mujeres, de todas, no sólo de las de vuestros partidos. No despilfarréis dinero público en talleres de mandalas o crochet, sino en actividades que de verdad fomenten la igualdad.

Quedaos ahí, en las instituciones. Ese es vuestro lugar. Donde debéis trabajar. No pervirtáis la calle. Las pancartas. Las manifestaciones. Las huelgas. Las concentraciones. Tenemos la razón, no nos la quitéis apropiándoos de algo que nos pertenece a todas.

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