15 de junio de 2018
15.06.2018
Tribuna

Buen trato y dignidad a las personas mayores

15.06.2018 | 02:45
Buen trato y dignidad a las personas mayores
Hace días me planteo cómo enfocar este artículo, desde Fundación Aldaba Programa de Acción Tutelar "Aldaba Suport Balears", institución en la que trabajo hace ya más de diez años como abogada, me han propuesto que escriba sobre este tema.

Cuando me he sentado a escribir este artículo no me ha sido fácil saber por dónde empezar, y sobre todo cuando he tenido que explicarle a mis hijos lo que estaba escribiendo y por qué; cuesta entender porque hemos de poner un día específico para que todos (y ni siquiera todos), nos detengamos a pensar o nos movilicemos sobre este tema, que está tan presente como oculto, en nuestra sociedad actual. Pero cierto es, que es una realidad que existe?ue no es conocida por todos, y que lamentablemente muchas veces no sale a la luz porque queda en el ámbito intrafamiliar o institucional.

He pensado que en primer lugar me gustaría hacer mención de un término que todos utilizamos frecuentemente, pero que si nos detenemos un minuto a analizarlo es mucho más profundo de lo que pensamos, la palabra "dignidad", que según el diccionario proviene de la calidad de "digno" que significa excelencia o grandeza. Según la filósofa y antropóloga Blanca Casilla de Cortázar Larrea1, la palabra dignidad hace referencia al valor inherente al ser humano por el simple hecho de serlo, en cuanto ser racional, dotado de libertad.

Todo lo dicho anteriormente me hace reflexionar acerca de que mejor adjetivo se puede encontrar para describir a una persona mayor que el de "excelencia y grandeza", ellos que han trabajado toda su vida, criado, luchado, atravesado guerras, conflictos, y muchas cosas más, ellos son dignos y lo son de toda nuestra admiración y respeto. A colación de lo dicho, hoy en día hay un Debate Internacional, Nacional y Local en distintos ámbitos en los cuales se discute la necesidad o no, de la creación de un instrumento jurídico específico que aborde esta temática.


A) Quienes están en contra de que se haga una regulación específica. Entre esta postura se encuentran la mayoría de países de la Unión Europea, dado que consideran que en el plano internacional, éstos derechos están suficientemente cubiertos por la normativa existente sobre protección de derechos humanos entre otras y lo que debe hacerse es concentrar los esfuerzos en la efectiva implementación de estos estándares y en el uso de los mecanismos ya existentes conforme a la dispuesto en el Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento de 2002 (MIPAA). Si bien reconocen que existen ciertas lagunas al respecto que deben ser cubiertas por legislación de la Unión Europea y de los Estados Miembros y por acciones y medidas políticas al respecto.

Para la Unión Europea muchas de éstas acciones están siendo consideradas en el Plan Internacional de Envejecimiento de Madrid 2002, suscrito por 156 países.


B) Quienes están a favor de la elaboración de ese instrumento internacional. Consideran que la regulación es insuficiente debido a que, entre otras cuestiones, no están bajo supervisión de órganos internacionales judiciales en cuanto a su cumplimiento y aplicación.


Entienden que la regulación en un único instrumento aumentaría la atención y concienciación sobre este tema. Mejoraría el nivel de información, la accesibilidad a las normas actualmente fragmentadas. Además pondría a los derechos de las personas mayores al mismo nivel que el de otros grupos cuyos derechos están protegidos por una convención, y por último aumentaría la exigencia a los gobiernos nacionales acerca de la regulación de estos temas.

Mientras que en el plano nacional también está abierto el debate acerca de la necesidad de una regulación específica en la materia, uno de los que abogan firmemente por esta opción es el psicogerontólogo y profesor de la Universidad de Granada Juan Muñoz Tortosa ha demandado una "Ley de Protección Jurídica del Mayor" y la creación de un organismo específico que vele para que los ancianos no sufran malos tratos, engaños o cualquier tipo de abuso. El año pasado este profesor publicó el libro Personas mayores y malos tratos en el que hace un análisis exhaustivo de este tema y pone de manifiesto que además del maltrato físico y psicológico los ancianos sufren también con frecuencia la denominada "violencia medicamentosa" –tanto por defecto o exceso de medicamentos–, entre otros tipos de abusos, lo que ha llevado a algunos países a legislar para evitarlos.

Entre alguno de los países que han regulado específicamente esta materia se encuentran Francia y Estados Unidos, donde están previstos por ley los deberes de los hijos para con los padres a fin de evitar casos de desamparo y de falta de asistencia. El mismo profesor ha demandado programas de concienciación para las familias y, dentro de la educación reglada, incluir temarios sobre "el envejecimiento, la vejez y los malos tratos", todo ello desde el convencimiento de que "cada día hay más personas mayores que sufren maltrato o negligencia".

Asímismo, desde el departamento Psicología Social de la Universidad de Málaga, la profesora Rosario Castilla ha indicado que según un estudio que hizo en la capital de 2003 a 2013, el perfil de la víctima es el de una mujer mayor de 75 años maltratada por su pareja o sus hijos. Las conclusiones de ese trabajo reflejan que el 71% de quienes sufren este maltrato son mujeres y el 29%, hombres. Este dato indica que hay también en el maltrato a mayores hay un componente de violencia de género. Dos de cada tres (63%) tienen más de 80 años y la mitad presenta problemas de dependencia para hacer actividades de la vida diaria.

En cuanto a las medidas que se están llevando a cabo de forma interna se ha elaborado y Proyecto de Estrategia Nacional de Personas Mayores para un Envejecimiento Activo y para su Buen Trato 2018–2021 Aprobado por el Pleno del Consejo Estatal de Personas Mayores en la sesión extraordinaria del día 30/11/2017.

En relación con los malos tratos, la estrategia contempla una revisión de la legislación específica de protección de las personas mayores, concretamente de diversos artículos del Código Civil, del Código Penal y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. También plantea la agilización de los procedimientos judiciales, formación de fiscales especializados; solicitar del Ministerio Fiscal una posición más decidida en la búsqueda de pruebas y en el seguimiento de la ejecución de las sentencias; establecer un programa informático para que en los juzgados se puedan obtener datos sobre antecedentes de otras denuncias; instar a la Fiscalía General del Estado a que incluya en su memoria anual un apartado específico sobre malos tratos hacia las personas mayores; incrementar las plantillas de médicos forenses y mejorar la asistencia jurídica a las personas mayores.

En cuanto al agravamiento de penas, se refiere al maltrato como causa de desheredación, como delito de pena de cárcel y como causa de extinción de generación de pensión a terceros. Otras medidas que contemplan es el diseño de un protocolo ante situaciones de emergencia que garantice la disponibilidad inmediata de alojamientos para aquellas personas mayores que han tenido que abandonar su casa como consecuencia del maltrato.

Desde el ámbito local, el Observatorio de las personas mayores de Mallorca, dependiente del IMAS (Institut Mallorquí d'Afers Socials), cuyo objetivo es promover el buen trato a las personas mayores de Mallorca se está trabajando en dos proyectos para el período 2016-2018:

-Diseño e implantación de un sistema de detección e intervención ante situaciones de maltrato.

-Acciones de prevención y sensibilización sobre el maltrato a las personas mayores.


A modo de conclusión, desde mi experiencia como profesional de Fundación Aldaba, y analizando el perfil de usuarios atendidos a lo largo del 2017, aproximadamente el 40% de las personas tuteladas son mayores de 65 años y de ellas, aproximadamente casi el 50%, antes de ser curateladas o tuteladas por Fundación Aldaba, han sido víctima de algún tipo de maltrato o abuso psicológico o económico por parte de sus familiares o allegados. Puedo afirmar que estos índices son muy elevados y que creo que debemos trabajar seriamente en este sentido.

Debemos por tanto dar mayor celeridad y prioridad a esta situación, dado que mientras debatimos sobre estas cuestiones hay personas que cada día están siendo víctimas de esta silenciosa lacra social. Y todo esto hace que me pregunte ¿Estamos reconociendo la Dignidad de nuestros mayores? Ojalá mis hijos no tengan que explicarles a los suyos por qué existe este día? porque ojalá ya no exista. Eso querrá decir que realmente hemos avanzado como sociedad.

* Abogada, especializada en Incapacidades y Tutela de Personas adultas

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