13 de diciembre de 2017
13.12.2017
Tribuna

El Nivel B de catalán en Medicina

12.12.2017 | 23:35
El Nivel B de catalán en Medicina

Estamos asistiendo a una polémica sobre la necesidad de poseer un nivel de conocimientos determinado de catalán en el momento de la contratación o la oposición laboral en la Sanidad Pública Balear. Se debate además, si dicho nivel de conocimiento debe ser un requisito obligatorio o un mérito. Se argumenta que la necesidad de proteger el idioma catalán y los derechos ciudadanos, hace obligatorio dicho requisito.

Para ser Médico Especialista en España debe obtenerse un Diploma acreditativo tras haber realizado un programa de formación, una especie de "master" de 4 o 5 años de duración. Este programa de formación de Médicos Internos Especialistas (MIR), se basa en la Legislación vigente (Orden SAS/2854/2009) en la Especialidad de Aparato Digestivo, en ésta se determina cómo debe ser la formación de la Especialidad Médica, se definen los objetivos, contenidos, cronograma y las competencias que deben adquirir los médicos. Este período formativo debe estar organizado, supervisado, evaluado y acreditado por las Unidades Docentes de cada hospital, conforme al Real Decreto 183/2008.

En el marco de la Unión Europea existe un Organismo denominado "La Unión Europea de Especialidades Médicas" (EUMS). El EUMS es el cuerpo representativo oficial de todos los especialistas médicos de la Comisión Europea. El EUMS creó en el año1992 el Consejo Europeo de Gastroenterología y Hepatología (EBGH). El EBGH ha redactado y editado un "Libro Blanco" sobre la formación en la especialidad de Gastroenterologia y Hepatología. Este documento define el plan de estudios de la formación de nuestra Especialdad y tiene como objetivo uniformizar la formación de la Especialidad en los países europeos, estableciendo los estándares en la educación y la práctica, e implementando el control de calidad en todas las áreas de la formación de la especialidad. Además, con estas directrices se facilita la libre circulación de médicos en formación en diferentes instituciones y países miembros de la Unión Europea. Finalmente, se alienta a los países europeos a que con independencia, del plan de formación nacional respectivo, utilicen las guías y recomendaciones redactadas. Remarcando que la formación es el mejor método de mejorar la calidad asistencial.

La contratación de médicos y de enfermería en las Illes Balears no es fácil en estos momentos. En Ibiza y Formentera es imposible en determinadas épocas del año. Menorca, tiene dificultades crónicas en algunas especialidades. Existen inconvenientes logísticos que se añaden a la propia insularidad, como la escasez de vivienda de alquiler y el coste económico de la mismas. Pero, cuando se precisa un Médico Especialista, que además tenga formación y experiencia en una area muy concreta de la especialidad, las dificultades se ven incrementadas. Si finalmente, se consigue el Médico Especialista con el perfil deseado, puede quedar un último trámite; el nivel B de catalán. Esta exigencia puede resultar disuasoria para el candidato, quien finalmente opta por otra Comunidad Autónoma o país, como lugar de trabajo.

Opino que el nivel B de catalán debería ser un mérito en la selección, oposición o concurso a una plaza médica pública; pero no debería ser motivo de exclusión de una contratación laboral deseable. Los criterios de selección e idoneidad deben centrase en los conocimientos y habilidades que posee el médico o la enfermería. La comunicación adecuada en catalán puede ser muy importante en determinadas especialidades médicas en que la entrevista con el paciente sea crucial y en la que éste tenga una imposibilidad en expresarse en otro idioma que no sea el catalán. Pero cuando un paciente está anestesiado o sedado profundamente, y el médico está realizando una intervención invasiva terapéutica, una endoscopia compleja o una operación quirúrgica, los únicos valores médicos tangibles son: buena formación, conocimientos estructurados, habilidad técnica y sabiduría para resolver situaciones imprevistas. El conocimiento de idiomas en momentos críticos tiene un valor nimio.

El catalán es un bien patrimonial de incalculable valor, una riqueza integradora con trece siglos de historia. La Sanidad Publica es uno de los mayores logros sociales que hemos alcanzado tras años de tenaz esfuerzo. La convivencia entre ambos debe ser natural, espontánea y tranquila; forzarla, genera animadversión. La promoción de uno de estos bienes, no debe ir detrimento del progreso del otro. No debemos permitir que las políticas coyunturales, enfrenten o lesionen ambos activos.

Crear exenciones temporales a la exigencia de un nivel B de catalán, tampoco parece la solución. El candidato que acepta una interinidad o un contrato temporal, por lo general tiene la intención de consolidar ese puesto de trabajo en un futuro. Si es conocedor de que finalmente tendrá que cumplir con una exigencia extraprofesional, es probable que otee otros horizontes. En un mundo globalizado donde se identifica fácilmente un médico destacado, no le faltarán ofertas de trabajo a un buen Médico Especialista. Debe aceptarse que el nivel B de catalán, será un requisito disuasorio en profesionales españoles o internacionales sin conocimientos de catalán. Debemos reconocer que se puede producir fuga de médicos o que, ni tan siquiera se considere la opción de trabajar en la Sanidad Pública Balear. Perderemos la oportunidad de internacionalizar nuestra Sanidad con recursos humanos de mayor calidad. Estamos tomando la dirección opuesta a la que toman los paises más desarrollados, tampoco seguimos las directrices de La Unión Europea de Especialidades Médicas antes citadas. En este sentido, levantamos muros cuando la Unión Europea preconiza: armonizar la formación y levantar barreras que faciliten la circulación de médicos especialistas europeos. Es nuestro particular Brexit.


Recapitulando: 1) Los mejores médicos especialistas se consiguen mediante una formación planificada y estructurada. 2) Disponer de buenos médicos especialistas beneficia a los usuarios de la Sanidad con independencia del idioma que utilicen (catalán o castellano). 3) Los requisitos restrictivos de contratación laboral en ámbito de la Salud pueden frenar el acceso de buenos profesionales a la Sanidad Pública. 4) Algunas medidas políticas que se han tomado al respecto obedecen a compromisos de gobernabilidad, no a razones de eficiencia laboral. 5) Utilizar la Sanidad Pública como estrategia de defensa del catalán, constituye una instrumentalización de dos valores que merecen nuestro máximo respeto: el catalán y la Sanidad Pública. Enlazarlos por imposición, los perjudicará. Es más sensato integrarlos en libertad.

* Responsable de Acreditación y Calidad de la Sociedad Española de Endoscopia Digestiva.
Jefe de Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Son Llatzer

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