21 de febrero de 2017
21.02.2017
Tribuna

La proposición de Més en favor del independentismo catalán

21.02.2017 | 00:20
La proposición de Més en favor del independentismo catalán
El Parlament balear debate y vota hoy una iniciativa de Més en apoyo del proceso independentista promovido por el Govern catalán. El texto sería el siguiente:

"El Parlament de les Illes Balears pide al Gobierno español y a las Cortes generales que se deje de judicializar, vulnerando los principios democráticos y la separación de poderes, el conflicto político que genera el proceso soberanista de Cataluña".


Es posible que una declaración
Toda esta cuestión debe partir de una premisa inicial: España, su Constitución y su democracia están avaladas por ser un Estado miembro de la Unión Europea y la OCDE Y esta es una realidad irrefutable. Todo es mejorable, claro está, también las democracias de la UE. Las habrá tan desarrolladas como la francesa y menos evolucionadas como la húngara. Pero todas son democracias y, por ende, también la española.

Los partidos independentistas y Podemos vienen lanzando el mensaje de que la democracia española sería -afirman- de "baja calidad". Es éste un término comparativo pero en su argumentación no añaden respecto a qué otra democracia. Debo suponer que, en la opinión de estos partidos, la medida más o menos democrática de un Estado dependería de que aceptase o no sus postulados. Así para los independentistas catalanes, Gran Bretaña sería más democrática que Alemania porque habría admitido el referéndum en Escocia, mientras que el Tribunal Constitucional alemán ha resuelto que la ciudadanía de Baviera no tiene ese derecho. O para los votantes de Podemos, Holanda sería menos democrática que la Grecia de Syriza.


El argumento no puede ser más
El segundo aspecto es la Constitución porque sin Ley no hay ni Estado ni Democracia. No solo entiendo a quienes defienden la necesidad de su reforma, sino que yo también me he manifestado en favor de su modificación. Ahora bien, en democracia lo que no cabe es la imposición al margen de la Ley. Quienes estemos a favor de la reforma constitucional deberemos deliberar y convencer a quienes no lo estén. Las ideas a favor de la reforma son tan legítimas como las contrarias. Lo que no cabe es sostener que como hay más contrarios, la alternativa es la desobediencia a la Constitución.


Efectivamente la reforma
Ahora bien, la más insistente acusación al sistema es la de haber "judicializado". el proceso independentista catalán. Resulta difícil de entender. O las decisiones de los gobernantes catalanes son ilegales y entonces deben judicializarse; o no lo son y entonces nada deberían temer de su judicialización. Todo el sistema democrático se fundamenta en el principio revolucionario francés de que la Ley rige tanto para los ciudadanos como para los poderes públicos. Sin duda el independentismo esgrime razones poderosas pero en democracia debería utilizar la Ley para deliberar con sus contrarios y convencerles. El Parti Québécois consiguió un altísimo porcentaje de comprensión en la opinión pública canadiense.


En todas las democracias
La Constitución española de 1978 es una de las más progresistas de Europa. Con toda seguridad. Y ello gracias, muy especialmente a la aportación de algunos socialistas ilustres como Enrique Tierno Galván, Gregorio Peces Barba o Jordi Solé Tura. No tendría sentido que el PSIB ignorase semejante legado.

*Profesor de Derecho Constitucional.

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