Esta pasada semana se ha cerrado el plazo para presentar enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado para 2014 en el Congreso de los Diputados. Las cifras son ya conocidas por todos: Balears recibirá este año 74, 4 millones de €, sin perjuicio de lo que pueda aprobarse en el trámite del Senado. Eso supone una media de inversión de 66 € por ciudadano. La media entre el resto de CCAA se sitúa en 206 €.

En consecuencia, se trata de un nuevo ejercicio presupuestario en el que el Gobierno de Mariano Rajoy se ceba con nuestro archipiélago. Tres PGE desde que gobiernan: tres descensos en las cifras de inversión. Esto pone de manifiesto el desprecio del Partido Popular hacia las Illes Balears y, especialmente, denota de manera notoria el nulo peso político de José Ramón Bauzá entre sus colegas. Algo ciertamente preocupante cuando todavía nos restan dos años más padeciendo este binomio letal.

Las palabras del President del Govern diciendo que reclamaría "como mínimo" situarnos en la media de inversión del resto de comunidades, deben haber propiciado una sonora carcajada en la sede del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. La docilidad y sumisión del "President" es bien conocida en la capital desde hace tiempo y saben que jamás constituiría un problema de orden mayor.

Al PP balear no le ha quedado otra defensa que generar basura y esparcirla generosamente contra el PSIB-PSOE, algo para lo que siempre se presta solícito el portavoz de la formación, y también fabricar escenarios que se desmontan tan pronto como se les arrima un documento oficial, como a continuación comprobaremos.

En el primer caso hemos podido escuchar que, si bien es cierto que las cifras palidecen en comparación con las que llegaban aquí cuando gobernaba el partido socialista, nunca se ejecutaban o liquidaban esas cuantías. Es decir, pretenden empequeñecerlas o menospreciarlas.

Pues bien, las liquidaciones (indiscutibles, pues) de los ejercicios presupuestarios de 2008, 2009, 2010 y 2011 para las Illes Balears supusieron una media de inversión de 395 millones de €. Por tanto, o bien desde el PP conocen estas cifras y mienten de manera deliberada o bien las ignoran, en cuyo caso su falta de ética profesional es inaceptable.

Por si esto no fuera suficiente, su rostro de granito les permite afirmar que el modelo de financiación "del PSOE" perjudica a las Illes Balears, a pesar de que cuando estaba plenamente vigente era loado por el Director General de Presupuestos del Govern actual. Montoro decidió en 2012 suspender la financiación denominada "estatutaria" y, desde entonces, el modelo continúa cercenado alevosamente por el Partido Popular.

En cuanto a lo segundo, los escenarios del PP, son varios. En el pasado ejercicio presupuestario se introdujo una enmienda en el Senado por la que llegarían 90 millones de € del antiguo convenio de carreteras suscrito entre el Estado y la Comunidad Autónoma (no confundir con los convenios con los Consells).

A lo largo de todo el año 2013 ese dinero no ha llegado, figurando una partida en el presente ejercicio para su cumplimiento. Por lo tanto, si llega será a lo largo de 2014, pero mucho nos tememos que vuelva a quedarse en el limbo.

La otra es el reciente anuncio del Govern de una enmienda por valor de 74 millones de € para afrontar la reforma o construcción de diversas depuradoras en las Balears. Tal cuantía no existe. Lo que figura es una enmienda por la que se autoriza al Gobierno para que en el marco del Plan Nacional de Calidad de las Aguas, Saneamiento y Depuración 2007-2015 (del Gobierno de Zapatero) suscriba convenios que habrá de proponer el Ejecutivo balear por valor de 74 millones de €, que es algo muy distinto.

En consecuencia, si el Govern no plantea los citados convenios o en función del plazo de cumplimiento de los mismos, estamos hablando de cuantías que o no llegarán o bien lo harán en años venideros, pero no en 2014.

Pero lo más grave de todo es que Bauzá y su séquito han vendido esta enmienda como un triunfo, cuando en realidad es la evidencia más clara de la derrota que suponen estos PGE para ellos políticamente.

Porque pensar que unas obras en depuradoras van a conseguir recuperar la economía, generar empleo, compensar la pérdida de poder adquisitivo de las pensiones o mejorar la sanidad o la educación, es un insulto al sentido común del resto de ciudadanos. Algo que si el PP desea practicar con sus filas, está en su derecho. Pero que no embrutezca e intoxique al resto de la población con esta falacia.

Así, un año más, nuestra comunidad se empobrecerá en comparación con el resto de España por culpa de la inmovilidad e incapacidad de un presidente y un partido que, históricamente, han perjudicado enormemente los intereses generales del archipiélago. En 2001 cuando introdujeron un modelo de financiación que acabó situándonos 21 puntos por debajo de la media en inversión estatal. En 2012 acabando con el modelo que puso de manifiesto las injusticias que el anterior, el suyo, generaba.

* Diputado socialista por Illes Balears