Al margen de ideologías y de intestinos los ciudadanos marcamos una serie de prioridades que las autoridades deben seguir y cumplir en el ejercicio de las competencias que legalmente les han sido atribuidas. Priorizamos la Salud, los Servicios Sociales, la Educación y la Justicia que deben ocuparse de los "bienes jurídicos protegidos", aquellos que la ley debe garantizar especialmente por poseer un valor intrínseco superior que les hace merecedores de una mayor atención. Son la salud „la vida„ , las necesidades sociales básicas y el derecho a la educación y a la tutela judicial efectiva. Por eso se me antoja incomprensible el anuncio, primero expreso y después tácito, del cierre de La Sang y de Caubet. De la demográfica de Baleares se deduce que, de sus 1.153.000 habitantes, la cuarta parte son tributarios de utilizar a lo largo de su vida la cartera de servicios que ofrecen estos hospitales. Son 300 mil ciudadanos „los que tienen entre 55 y 85 años o más„ los candidatos por su mayor prevalencia en dolencias y patologías socio sanitarias (por oposición a patologías agudas). Su perfil es el de enfermos pluripatológicos, con problemas respiratorios graves, que han padecido un ictus, pacientes oncológicos terminales, los que por su avanzad edad presentan diversos cuadros degenerativos y otros que necesitan recibir curas paliativas para morir en las mejores manos y con la mayor dignidad posible.

El Hospital General y el Joan March no se puedan cerrar porque cuidan a este tipo de pacientes „los socio sanitarios„ con promedios de 166 camas ocupadas casi a pleno funcionamiento. Por esas 166 camas han pasado, durante 2011, 2.422 pacientes con una estancia media de 23 días, causando 55.458 estancias hospitalarias con un índice de ocupación del 92%. También han llevado a cabo 80.719 sesiones de rehabilitación, 2.098 unidades de valoración asistencial sociosanitarias y 4.347 consultas externas. Han sido derivados en su gran mayoría de hospitales de agudos. Este dato es fundamental para comprender la naturaleza de lo que se pretende cerrar. Los hospitales de agudos derivan pacientes socio sanitarios a los hospitales de La Sang y Caubet porque éstos disponen de profesionales y recursos especializados y distintos a los de los hospitales de agudos: 886 han sido derivados desde Son Espases y 548 desde Son Llàtzer. Otros 336 pacientes fueron derivados desde el ESAD „los equipos de soporte de atención domiciliaria„ y el resto de otros dispositivos y orígenes hasta completar los 2.422 ingresos citados.

La alternativa que durante 2011 y parte del 2012 se nos planteó al cierre de los dos hospitales más representativos de Balears era tan disparatada como increíble: la reforma del Materno Infantil del antiguo Son Dureta: los costes de adaptación a 150 camas de enfermos sub agudos hubiesen sido tan elevados como absurdos. Imagino que alguien en el Govern con sentido común llegó a la misma conclusión , corrigiendo a la exconsellera Castro y publicando que convertirían parte de ese antiguo hospital en una especie de ciudad de las consellerias. Hasta que se dieron cuenta que el uso de esos terrenos era y sigue siendo sanitario y la propiedad corresponde a la Tesorería General de la Seguridad Social, que no tiene ninguna intención de desprenderse de esos 120.000 m2 .

La ex consellera Castro planteó la alternativa de San Joan de Deu, hospital que sólo dispone de 85 camas no quirúrgicas y que además, de acuerdo con la memoria de gestión del pasado año 2010 tuvo una ocupación del 95%, por lo que las dificultades para atender a los pacientes que dejase de atender el General y el Joan March son tantas como las incógnitas. El otro dispositivo del que habló fue de Cruz Roja, que sólo tiene 38 camas no quirúrgicas y una ocupación del 91% por lo que el silogismo sigue sin respuesta. O lo que es lo mismo, si estos hospitales tienen que alquilar sus 123 camas al Govern, „que tiene166„ ¿qué van a hacer con sus enfermos? ¿Los van a cambiar por "los nuestros"? ¿Y qué van a hacer con "los suyos"?

El cierre se justificaba por una "motivación" exclusivamente economicista: los 30 millones de euros que cuesta al año su funcionamiento, lo que contraviene la sensata teoría básica de la gestión y de los bienes esenciales que antes les comentaba ¿Hay que recortar en lo que es básico e insustituible? Teniendo en cuenta el envejecimiento poblacional, la alta emigración juvenil y la bajísima natalidad, ¿no parece mucho más razonable „imprescindible es más correcto„ mantener hospitales socio sanitarios consolidados de primer nivel y prescindir de servicios públicos no esenciales? ¿Ha hecho alguien los números de las necesidades socio sanitarias de Baleares de los próximos 20 años? ¿Alguien entiende la lógica del disparate que se plantea? ¿Será que algún tecnócrata alejado de la realidad ha optado por la peor opción pero la más economicista a corto plazo, sin pararse a pensar, ni conocer, ni estudiar qué hay detrás de esos números? ¿Tiene idea ese responsable económico del activo sanitario que se desmantelaría; de la población que quedaría parcialmente desatendida y del empeoramiento que supondrían para el servicio y para el usuario las alternativas de las que he hablado? Además, subcontratar otros dispositivos y mantener el personal fijo en plantilla de esos hospitales „aunque fuese despidiendo a parte de él„ "aprovechando" el Decreto estatal que permite despedir personal laboral casi porque sí„ seguiría teniendo un coste que desmerecería en mucho el ahorro pretendido. ¿Se ha sentado este responsable económico a hablar con los profesionales del sistema? ¿Con el colegio de médicos y de enfermería? ¿Ha viajado a países similares al nuestro en frecuentación socio sanitaria y pirámide poblacional de 300.000 personas susceptibles de acudir ineludiblemente en algún momento de su vida a los dispositivos que se pretenden cerrar? ¿Es capaz por un momento de sentarse a pensar y plantearse todos estos interrogantes? ¿Algún partido político de la oposición se ha sentado con el Govern a hacer estos números y buscar otras alternativas no esenciales por muy penoso que sea la clausura de otras empresas pero con el sano objetivo de salvaguardar instituciones tan importantes como éstas?

Por supuesto que nuestros hospitales se pueden redimensionar. Desde luego que la plantilla se puede reducir, que la productividad puede aumentar y que los hospitales pueden ser más eficaces. Los empleados han planteado esa posibilidad al margen de los sindicalistas que ya no les representan porque se han quedado sin horas libres sindicales ni cursos de formación. Pero eso sólo es una parte de la solución. Hay otras que suponen un ahorro mucho mayor en empresas prescindibles. No gestionan Salud, no gestionan Servicios Sociales, no gestionan Educación. Gestionan materias que los ciudadanos no reivindican como de primera necesidad. La Intervención General de la Comunidad Autónoma publica la liquidación del año 2011 de las entidades mercantiles, empresariales, fundaciones y consorcios del Govern; „incluyendo a GESMA que gestiona nuestros hospitales„. A partir de ella, podríamos fácilmente encontrar alternativas al cierre de servicios públicos esenciales que no existen en la sanidad privada. Entren el la web, analicen esa documentación pública y juzguen ustedes qué entidades preferirían sacrificar antes que sus hospitales socio sanitarios de referencia.

Les daré algunas pistas: IB3 lleva acumulados en sólo dos años 81 millones de pérdidas (casi el triple de lo que supone el funcionamiento de los citados hospitales en un año). Tiene deudas con proveedores por 44 millones de euros y sólo es capaz de generar 2 millones al año de ingresos, razón por la cual no hay ningún operador privado que tenga interés en entrar en su capital por mucho que se repita la milonga de la "colaboración público-privada". Nadie pone dinero para perderlo. O la Agencia Balear del Turismo que acumula 50 millones de pérdidas y debe 23 más a sus proveedores, además de los 25 millones que pone la CAIB para subvencionar las líneas low cost y otros "patrocinios" folklóricos. O los 109 millones de euros de pérdidas acumuladas de SFM además de deudas a largo plazo por la friolera de 530 millones más. A casi todos nos interesa tener un transporte público de calidad, pero a lo mejor es más importante tener hospitales en funcionamiento y redimensionar "ramas" de SFM, como por ejemplo un metro que tiene una única línea „debe ser el único en el mundo„ que resulta carísima y cuya demanda es ridícula. Y así podríamos continuar analizando hasta ciento y pico empresas más. El 98% con balances, cuentas de resultados y endeudamiento en la línea de las anteriores, pero que, además, no nos brindan lo que más apreciamos: cuidados y salud. Que es a lo que se dedican Caubet y La Sang. Claro que prescindir de esas entidades privaría al actual Govern de su mayor poder político: el nombramiento de cargos sin otro mérito ni capacidad que el de la afiliación al PP. Adivinen cuál será la opción escogida por el Govern, cumplir con las exigencias de los ciudadanos o con las de su partido.