A) El presidente de los Estados Unidos (Potus, en sus siglas inglesas) es el hombre más poderoso del mundo. B) El presidente de los Estados Unidos es un títere de los grandes intereses corporativos del petróleo, el armamento y ahora, en la orgía de los mercados, del poder económico.

La última información da a entender que Potus es tan poca cosa que George W. Bush ni siquiera quería ir a la guerra en Irak. «Era una voz disidente. No quería utilizar la fuerza», dijo en una entrevista a la cadena NBC.

¡Qué gran género la entrevista! El domingo, el viejo González se colocó la X con Juan José Millás y el lunes el joven Bush se quitó la W con Matt Lauer.

La entrevista a Felipe González terminaba con una foto pequeña de la portada de Mi idea de Europa, último libro del que fuera presidente del gobierno español de 1982 a 1996 y la entrevista a George W. Bush se emitió la víspera de la presentación de Decision Points, último libro del que fuera presidente del gobierno estadounidense de 2000 a 2008. Se deduce: desde que escribir libros está al alcance de cualquiera venderlos es cada día más difícil.

Igual que es muy difícil vender una canción pop sin algo de sexo se está haciendo muy difícil vender un libro sin algo de muerte. González eligió el erotismo, una fantasía asesina con asesinos; Bush, el sexo descarnado con un relato de seducción, casi violación, (no quería) con final satisfecho.

Los otros dos cómplices de Irak también escriben. En sus memorias A Journey, Tony Blair, reconoce el crimen y asegura que no se arrepiente de haberlo cometido. José María Aznar, autor de la cuadra de Editorial Planeta, enseña el dedo corazón cuando le recuerdan el tema en las presentaciones.

Ninguno de los cuatro necesita vivir de vender libros: todos asesoran a grandes empresas que tienen de títeres a los hombres más poderosos del mundo.