02 de noviembre de 2009
02.11.2009

Otra oportunidad para Rajoy

01.11.2009 | 23:40
Otra oportunidad para Rajoy
Mariano Rajoy se someterá este martes a un nuevo examen de reválida dentro de su propio partido, lo cual no es muy normal tratándose de su presidente. Se supone que ese tipo de pruebas las había superado en el congreso de Valencia, una de las ciudades, junto con Madrid, de donde proceden precisamente ahora sus principales problemas. Tal es su situación que Rajoy no ha tenido más remedio que acudir a sus afines para que le defiendan con la tesis de que este "número dos" del santo Job saldrá reforzado tras haber sido apuñalado en los últimos días por Esperanza Aguirre, José María Aznar, Manuel Pizarro, los hermanos Costa y a su manera también por Manuel Fraga, que aún sueña con ver de candidato a uno de sus albertos preferidos: Alberto Ruiz Gallardón o, en el peor de los casos, Alberto Núñez Feijóo. Éste es casualmente uno de los que más apoyan a Rajoy en público, junto con Pío García Escudero y Javier Arenas.

Las cartas están sobre la mesa y la victoria de Rajoy deberá basarse al menos en poner en su sitio a Esperanza Aguirre –peleada, a su vez, con Alberto Ruiz Gallardón– y Francisco Camps. El primer objetivo es más fácil de escenificarse que de ser real –requiere también un pacto en Caja Madrid– y el segundo ya parece más asequible, dada la debilidad del presidente valenciano.
Los sacrificados, si se produce el acuerdo que se anuncia, serán como suele ser habitual en estos casos los peones de quienes realmente se enfrentan, llámense Costa o Cobo. Porque los verdaderos gallos de la pelea seguirán vivos a la espera de lo que pase, como tantas otras veces en las que vimos espectáculos similares en el PP de Rajoy. Para atender el día a día ahí continuará también María Dolores de Cospedal, a quien ya le llega con taponar las vías de agua que abre la corrupción ligada a tramas como Gürtel.

Lo sorprendente sería que Mariano Rajoy, harto de ser el santo Job, se enfrente a quienes en realidad le mueven el piso, en el fondo con el ánimo de ocupar su silla o de propiciar que lo haga otro candidato. La guerra de guerrillas en las filas populares comprende otras batallas, como la de Cajamadrid, el espionaje interno, la corrupción..., pero nada es tan importante como quien será candidato, ya que se supone que esta vez el Partido Popular le puede ganar al PSOE. Lo incomprensible es que el PP, teniendo todo a su favor para distanciarse de un PSOE ahogado en la crisis, esté con este tipo de problemas internos, y sin capacidad para deshacerse del lastre de la corrupción. Dicen que la derecha es así. Lo que no se dice tanto, porque quizá se conoce menos, es que a Rajoy todo esto le da igual y que él solo piensa en ser presidente del Gobierno. Lleva muchos años, toda su vida, siendo así, y ahí sigue.

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