Luka Doncic, la estrella de la selección eslovena de baloncesto masculino, protagonizó el primer gran escándalo de los Juegos Olímpicos de Tokio 2021. El jugador de los Dallas Maverick de la NBA y ex del Real Madrid festejó la victoria de su equipo sobre Argentina con una celebración en la que hubo alcohol y cachimbas y en la que nadie llevaba mascarilla, burlando así la burbuja anti covid de la Villa Olímpica.

La jugadora española de baloncesto Cristina Ouviña fue quién destapó la polémica reunión, al colgar las imágenes en su Instagram, aunque luego se ha disculpado. «Me equivoqué compartiendo esta parte de mi experiencia olímpica, pero quiero resaltar que todos los atletas que estamos en Tokio somos conscientes de la situación de pandemia en la que vivimos y de que no debemos relacionarnos con nadie ajeno a la gran burbuja de la Villa», explicó. Horas antes, Doncic se vistió de Michael Jordan en su debut en los Juegos Olímpicos. El esloveno fue un vendaval que arrasó a Argentina. El base balcánico de apenas 22 años marcó 48 puntos, se hizo con 11 rebotes y dio 5 asistencias en los apenas 31 minutos que jugó en la victoria de su equipo contra la selección albiceleste (118-100).

Con sus 48 puntos, dobló la mejor anotación del mítico Michael Jordan en unos Juegos Olímpicos (24) y se quedó cerca del récord anotador en el evento que tiene desde Seúl-1988 la leyenda brasileña Oscar Schmidt, cuando metió 55 puntos contra España.