SOCIEDAD
Qué fue de Teresa Viejo, la periodista pionera que fue directora de 'Interviú' y acabó desencantada con su profesión
La comunicadora madrileña fue uno de los rostros más reconocibles de la televisión de los 90

Teresa Viejo, fotografiada en 2017 por la publicación del libro 'Animales domésticos'. / JOSE LUIS ROCA
Álex Ander
Hace 50 años, en plena transición, nació Interviú, la legendaria revista que cambió y escandalizó España con sus reportajes de denuncia, sus investigaciones incómodas y sus célebres chicas de portada. Recientemente, para conmemorar su aniversario, han salido publicados varios libros que le rinden tributo y desvelan muchos de sus entresijos. Uno de ellos, titulado Interviú es el demonio, del periodista Alberto Gayo, aprovechó la ocasión para rendir homenaje a Teresa Viejo, la comunicadora que en su momento se convirtió en la primera mujer directora del semanario, desaparecido en 2018 (según apuntó entonces el grupo que la editaba, porque ya no les era posible continuar sosteniendo durante más tiempo las “importantes pérdidas” que generaba).
Nacida en 1963 en el madrileño pueblo de Griñón, Viejo es la mayor de dos hermanas criadas por un padre pluriempleado y una madre esforzada en estirar el sueldo. “Era un ratón de biblioteca y desde pequeña, con 8 ó 9 años, se despertó mi vocación sin saber en qué consistía el periodismo. La profesora del colegio organizó un telediario y me convertí en la presentadora. Es cuando me di cuenta de que me gustaba contar historias”, señala ella misma en el libro, donde también se explica que acabó en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense y, “para sufragar los gastos, se puso a trabajar con su hermana en la discoteca Oh! Madrid, paraíso para celebridades de toda calaña en los 80 y 90”.

Teresa Viejo, en 2001. / MARTA JORDI
La persona que llevaba la parte musical de ese local trabajaba en una radio y Viejo empezó su relación con el periodismo musical. Así hasta que su rostro apareció en Rockopop, un programa de TVE con entrevistas, reportajes y actuaciones de artistas del momento. Aunque fue colaborando en el espacio de sobremesa de María Teresa Campos como “ganó tronío profesional”. Y es entonces cuando le ofrecen ponerse al frente del concurso ElPrimijuego, en el que derrochó carisma y demostró su facilidad para conectar con los espectadores. “Me convertí en una figura televisiva a mi pesar porque clamaba por estar en una redacción, así que compaginé el concurso con muchas otras cosas”, apunta la comunicadora, que en la segunda mitad de los 90 presentó espacios de éxito como Mañanas de Primera y Saber vivir.

Teresa Viejo condujo el programa 'Dime que fue de ti' en 2016. / ARCHIVO
Mientras vivía sus años de apogeo, la prensa del colorín quiso indagar un poco en la vida de la comunicadora, que siempre ha sido celosa de su intimidad y rara vez habla de ello (aunque es sabido que decidió no ser madre y que tuvo un idilio de seis años con el que fuera vicepresidente de Coca-Cola, Marcos de Quinto). Interviú se le cruzó a principios del nuevo milenio, mientras estaba escribiendo su primer libro. Según ha contado ella misma, los responsables del Grupo Zeta le ofrecieron escribir artículos de una página hablando de hombres y, en 2002, fue a comer con el periodista Jesús Maraña, entonces director del semanario, que le comentó que el siguiente cambio de la publicación pasaría por que la dirigiese una mujer. “Había hecho mucha radio y tele, pero poca prensa, no había trabajado nunca con una planilla”, apunta en el libro. “Me encantaba la idea de capitanear una redacción, y ésta eran palabras mayores; retomaba la actualidad y el pulso al país sin exponerme tanto; era un semanal y estaba cansada de hacer programas diarios; y estaba bien respaldada por el anterior director y la empresa”.
Primera decisión como directora
Aceptando aquel reto, Viejo no solo se erigió en la primera mujer al frente de Interviú, sino también en la primera que alcanzaba la dirección de un medio impreso de información general en nuestro país. “Llegué, si no recuerdo mal, vestida de rojo y en lugar de sentarme en la silla del director, me puse al otro lado de la mesa y me puse a hablar con todos y cada uno de los redactores. Vi muchas redacciones en una, diferentes velocidades y sensibilidades, una vieja guardia y gente más actualizada. No llegué con el ánimo de perpetuarme y echar raíces, pensé que con un año estaba bien… y fueron dos años largos. Lo que más me llamó la atención es que era una redacción silenciosa y no estaba acostumbrada, venía de redacciones muy ruidosas, ¿dónde estaba la inteligencia colectiva? No logré cohesionarla y que colaborasen entre ellos”.
Cuando Gayo pregunta a la periodista cuál fue su primera decisión como directora, ella responde que no venía a hacer su revista, sino a cuidarla más, para mejorar los reportajes de denuncia social y publicar más tendencias sociales: “Se hizo un focus group cualitativo en Madrid y Zaragoza, con personas que leían Interviú y otras que no. Ese estudio nos dijo que el lector medio tenía 38 años. Si había nacido la revista en 1976, el lector había evolucionado y rejuvenecido, pero también nos indicaba que había que seguir buscando al lector más joven. El 70% eran hombres, y me sorprendió que el lector tipo era alguien al que le costaba ser fiel, era de ideología progresista y de ciudad pequeña. Y por eso reforzamos los reportajes sobre denuncias que llegaban desde los pueblos. La revista solo tendría vida si seguía olfateando la calle. Y sin yo saberlo, también preguntaron qué les parecía que fuera una mujer la directora. Y una gran mayoría lo vio con muy buenos ojos”.

Teresa Viejo, fotografiada en 2013. / ARCHIVO
Tras haber capitaneado Interviú, Viejo estuvo al frente del programa de investigación y debate de Antena 3 7 días, 7 noches. Luego presentó espacios como el reality show Cambio radical, el programa de la tele autonómica de Castilla La Mancha Tal como somos o la serie documental Madrid barrio a barrio. Ya entre 2015 y 2018 fue tertuliana habitual en el matinal de La 1 Amigas y conocidas, y hasta el pasado año dirigía el programa radiofónico La observadora, en RNE. Sin embargo, en una entrevista dijo sentirse desencantada con la deriva de la profesión a la que dedicó los mejores años de su vida. “El periodismo de denuncia e investigación no tiene sentido, no hay hueco ni recursos ni tiempo. El otro periodismo, por no saber poner límite a las redes sociales, se ha convertido en un competidor de las propias redes. Somos una profesión en tránsito pendiente de definir. La profesión que me enamoró ya no existe”. De hecho, ya no se dedica a ella. En la actualidad, además de escritora y conferenciante, la madrileña ejerce como formadora y mentora de líderes y equipos en organizaciones de toda clase y ha creado el Instituto de la Curiosidad para explorar y potenciar lo mejor de las personas y las empresas.
Fuente: El Periódico de España
- Juzgan al exjefe de otorrinos de Son Espases por la muerte del exalcalde de sa Pobla: “Siento el dolor de la familia al haberles hecho creer que su familiar podría estar vivo”
- Una madre denuncia el trato recibido a su hijo con discapacidad en el Aeropuerto de Palma: 'Tuve que bajar al niño en brazos del avión porque la asistencia no iba a venir
- El Govern activa las ayudas de 10.000 euros para que los menores de 40 años compren su primera vivienda en Baleares: quién puede pedirlas, requisitos y cómo solicitarlas
- Las dos activistas detenidas por las pintadas antiturísticas en inmobiliarias de Santa Maria salen en libertad
- La Guardia Civil detiene a dos personas en Santa Maria por su participación en la campaña antiturística de Menys Turisme Més Vida
- Palma aprueba un diseño para el nuevo bar Pesquero muy similar al que rechazó en mayo
- Jorge Rodríguez, portavoz de Aemet en Baleares: 'Llucmajor ha registrado la temperatura más alta del verano en Mallorca con 40,8 grados
- SFM habilita por primera vez trenes nocturnos especiales por el festival Orgullosament Inca