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Tú y yo somos tres

La crítica de Monegal: El periodismo se limpia desde el periodismo

La crítica de Monegal: El periodismo se limpia desde el periodismo.

Escándalo y revuelo en el patio político-periodístico. Nuevas grabaciones del excomisario Villarejo, de 2017, demuestran que las cloacas político-policiales habían fabricado en 2016, un mes antes de las elecciones, que Pablo Iglesias tenía cuentas ilegales en el paraíso fiscal San Vicente y las Granadinas.

Al conocer estos audios Iglesias intervino el sábado en el ‘FAQS’ (TV-3) cargando duramente no solo contra las cloacas, sino sobre todo contra los medios que colaboraron en expandir la mentira, es decir, en primer lugar ‘OK Diario’ (Eduardo Inda), y también ‘Al Rojo Vivo’ (La Sexta), con ataque directo a Antonio García Ferreras al que acusó dar la noticia en 2016 sabiendo que era falsa. Este lunes Iglesias ha vuelto a salir en TV-3 (‘Planta baixa’) y ha redoblado la embestida. Por la mañana, en ‘La hora de la 1’ (TVE-1) Pablo Echenique ha advertido que van a emprender acciones legales porque este asunto no puede seguir, ni quedar, así. Ferreras por su parte, al comenzar ‘Al Rojo Vivo’, ha defendido su honestidad, y la de su programa, asegurando que fue precisamente en esta conversación con Villarejo, de 2017, cuando descubrió que la noticia dada en 2016 era falsa. Dijo que de haberlo sabido no la habría difundido nunca.

El suceso ha ido creciendo en intensidad opinativa, dependiendo de los intereses de cada corporación mediático-televisiva. Hay cadenas que callan y se hacen las distraídas. Básicamente Antena 3 TV y Tele 5. En TVE-1, sin darle mucho aire, al menos lo han abordado y han informado y opinado del asunto. Pero la que más se ha distinguido ha sido TV-3. No se lo reprocho. Visto lo sucedido, si aquí hay una víctima es Iglesias. Eso está clarísimo. Es víctima de las cloacas político-policiales, y es víctima también de algún tinglado experto en manipulación con apariencia periodística. Limpiar las alcantarillas del Estado es obligación de los políticos: de ellos dependen. Pero la limpieza periodística, sin trampas ni intoxicaciones, es asunto nuestro, de los propios periodistas. He escuchado este mediodía algún notable compañero reclamando la necesidad de ser críticos con el modo de ejercer nuestro oficio. ¡Ah! Después de casi 30 años de crítica televisiva en EL PERIÓDICO, 16 años de crítico con Julia Otero (Onda Cero), y 10 años de crítica en ‘Telemonegal’ (BTV, 2003-2013), casi que he roto a llorar de alegría. Dentro de la inmensa tristeza que nos cubre.

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