Después de las Delta Acuáridas del pasado mes de julio, las Lágrimas de San Lorenzo son las protagonistas del mes de agosto, dejando un espectáculo que llena el cielo de estrellas fugaces. Las Perseidas provienen del cometa Swit-Tuttle, un cuerpo celeste descubierto en 1862 con 26 kilómetros de diámetro y son populares por su gran actividad. Este es, además, el mayor objeto que se acerca a la Tierra de forma periódica.

Desde el pasado 11 de agosto y hasta el 14, las Perseidas adornarán el cielo nocturno. Sin embargo, el día de máxima actividad es la noche del 23 al 13 de agosto, que este año es de sábado a domingo y que, desde las 23:00 horas, podrán verse de forma espléndida.

Los mejores lugares para ver las Lágrimas de San Lorenzo o Perseidas

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora de ver fenómenos en el cielo es ubicarse en un lugar con la mínima contaminación lumínica posible.

Los mejores lugares para ver el cielo en Mallorca están, como se puede observar en el mapa, lejos de los núcleos urbanos como Palma y sus alrededores y los centros de los municipios. Las zonas rojas y naranjas son las que más cuentan con contaminación lumínica y las verdes y grises son las más óptimas, siendo estas últimas las ideales.

La zona gris, por tanto, es perfecta para poder observar el cielo estrellado en la isla. Estos puntos se ubican sobre todo en pueblos de la Serra de Tramuntana y en la zona sur y oeste de Mallorca.

Estos son lugares como Escorca, Fornalutx, sa CalobraLluc, son Torrella, sa Torre, Can Roses, Cap Blanc, sa Vinyola, ses Covetes, son Mesquida, Betlem... son los más óptimos.

Los mejores lugares de Mallorca para ver el cielo Penélope Oliver Alvarez

El Instituto de Astronomía y Astronáutica de Mallorca (IAAM) recomienda que para observar el máximo número de Perseidas, hay que alejarse hasta 25 kms de ciudades y núcleos urbanos. En caso contrario, la que podría ser una irrepetible noche con luna menguante y el mejor escenario para observar el máximo de Perseidas por hora, podría convertirse en un fiasco por culpa de una contaminación lumínica que bloquearía la visión de las Perseidas hasta en un 80%.