Los faros siempre han tenido una magia especial. Estas construcciones, con emplazamientos privilegiados, de cuyo perfecto funcionamiento han dependido tantas vidas a lo largo de los siglos, son escenario de leyendas y fábulas de todo tipo.

La costa de Mallorca cuenta con un total de 14 faros. Conocer su historia y características puede ser una gran forma de saber un poco más sobre la isla.

1. Faro del Cap Blanc

Se inauguró en el año 1.863 y está situado en el municipio de Llucmajor, marcando el extremo oriental de la bahía de Palma. Este faro contaba con un servicio de abastecimiento marítimo ya que sólo se podía llegar a él en barca, y las provisiones debían subirse por un camino del acantilado. La torre de este faro mide 10 metros y se encuentra a 95 metros sobre el nivel del mar.

2. Faro de Formentor

Se encuentra ubicado en la punta de la península de Formentor, en Pollença, en el extremo norte de Mallorca. Se inauguró en 1.863 y en los días despejados se pueden ver los perfiles de la isla de Menorca. Se trata de uno de los enclaves más impresionantes de la isla, y es cita obligada de los visitantes de Mallorca. Su torre mide 22 metros de altura y está situada a 210 metros sobre el nivel del mar. Para llegar hasta este faro es necesario recorrer una sinuosa carretera durante unos 14 kilómetros.

3. Faro de Sa Mola

Este faro, situado en Andratx, se inauguró en septiembre de 1.974 y pertenece a la primera generación de faros construidos sin viviendas para los fareros. La torre, una columna a bandas blancas y negras, tiene una altura de 10 metros y se encuentra a 128 metros sobre el nivel del mar.

4. Faro de Cala Figuera

Está situado en Calvià, se inauguró en 1.860 y está situado a 45 metros sobre el nivel del mar. Debido a la poca altura del acantilo en el que se encuentra, en los días de fuerte temporal, el agua llega a afectar a las dependencias del faro. Está enclavado en plena naturaleza y para llegar al mismo es necesario recorrer un tramo a través del bosque circundante, aunque las espectaculares vistas que ofrece valen la pena.

5. Faro de Portopí

Fue construido en el siglo XV y desde 1.617 está en su emplazamiento actual, en la carretera del Arsenal, en Palma. Se trata del tercer faro en funcionamiento más antiguo del mundo, y en agosto de 1983 fue declarado Monumento Histórico-Artístico. Es una torre cuadrangular de piedra que mide 38 metros y está a 41 metros sobre el mar. En su interior alberga una exposición permanente que reúne una de las mejores colecciones existentes actualmente en Europa de material empleado en el alumbrado marítimo. Está abierta al público los lunes, miércoles y viernes entre las 10.00 y las 13.30 horas, aunque también se puede visitar concertando una visita previa.

6. Faro de Punta de l'Avançada

En uno de los salientes de la península de Formentor se ubica este faro de principios del siglo XX que actualmente pertenece al recinto militar de la Base de Hidroaviones del Puerto de Pollença. Se encuentra a 29 metros sobre el nivel del mar, y mide 18 metros, aunque esta no es su altura original, ya que en 1.974 se recreció la torre unos 6 metros. A pesar de no ser una zona de grandes temporales, los fareros han tenido que rescatar, en más de una ocasión, a los náufragos de algunas embarcaciones. Al estar dentro de una zona militar no se permite el acceso a pie hasta el faro, aunque sí es posible admirarlo desde el agua.

7. Faro del puerto de Palma o Faro de la Riba

Aunque actualmente está fuera de servicio, fue el faro del Puerto de Palma durante casi 80 años, hasta que se trasladó hasta los Muelles Comerciales, su ubicación actual. Se desmontó piedra a piedra, numerándolas, y se ha vuelto a construir en el lugar que ocupa a día de hoy. Cabe destacar que, antes de 1.903, año en el que se inauguró el faro, había en su lugar una torre de madera con una linterna y un aparato reflector con lámparas de nivel constante, que luego se electrificó y se renovó por un sistema electro-gas, que hoy forma parte de la Exposición de Señales Marítimas del faro de Portopí.

8. Faro del Cap Salines

Se encuentra en el punto más meridional de Mallorca, en Santanyí, y se trata de una torre y una casa, ambas blancas y con una altura de 17 metros, y que levantan 20 metros sobre el nivel del mar. En el año 1.957 fue modificada la apariencia luminosa del faro al mismo tiempo que se electrificaba su instalación, y se colocaba un aerogenerador, convirtiéndolo en el primer faro de España con este tipo de luminaria, aunque no tuvo éxito debido a la ausencia de viento requerida para su funcionamiento. En 1.983 se incorporó al faro un sistema fotovoltaico convirtiéndolo una vez más en el primero de España que se iluminaba con paneles solares. En mayo de 2003, el CSIC suscribió un convenio con la Autoridad Portuaria de Baleares para la gestión del Faro de Cap Salines como Estación de Investigación Costera por el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA), lo que supuso, y aún supone, un hito en la investigación de ecosistemas costeros en España. La Estación de Investigación Costera de Cap Salines se encuentra ubicada en una zona virgen del litoral de la Isla de Mallorca, en una zona recientemente protegida como Reserva Marina.

9. Faro de Alcanada

Se trata de una torre y una casa blancas, situadas en un pequeño islote de Alcúdia, en el que durante 100 años vivieron los guardianes del faro. En 1866 los marineros dejaron de vivir en la isla y se sacó a subasta el servicio de lancha para abastecer a los fareros que, si tenían alguna necesidad urgente y no podían esperar a alguno de los dos viajes que realizaban cada semana al faro, la comunicaban a través de la colocación de una bandera blanca.

10. Faro de la Torre d'en Beu- Faro de Cala Figuera

Está situado en el municipio de Santanyí y su construcción en 1953 se llevó a cabo por las peticiones y reclamaciones de los vecinos que solicitaban una baliza para facilitarles la entrada en el puerto de Cala Figuera. Mide 6 metros de altura y se encuentra situado a 32 metros sobre el nivel del mar. Es una torre octogonal de franjas blancas y negras y no tiene acceso por vía marítima debido a lo escarpados que son los acantilados en los que está ubicado. Recibe su nombre por su proximidad a la vieja torre vigía que aún se conserva y que recibe el nombre de 'Torre d'en Beu'.

11. Faro de Capdepera

Construido en 1861 por mandato de la reina Isabel II, se encuentra a 76 metros sobre el nivel del mar en el punto más oriental de Mallorca. Desde el comienzo de su funcionamiento, su lámpara ha sufrido varias modificaciones hasta que, en 1960 se lleva a cabo la eletrificación del faro. El acceso hasta mismo es muy sencillo, ya que la vía está asfaltada hasta el portal que lo cierra, aunque existen excursiones que comienzan en cala Ratjada y terminan en este impresionante balcón marino. Como curiosidad, el farero y su familia residen en el faro.

12. Faro del Cap Gros - La Muleta

Es uno de los dos faros ubicados en el municipio de Sóller. Ha sido construido en 1842, y tiene una altura de 120 metros sobre el nivel del mar, ofreciendo unas vistas impresionantes sobre el puerto cercano. Los primeros fareros tenían que desempeñar su trabajo en la misma linterna del faro ya que, al no haber sido proyectado por ningún ingeniero, la construcción interna carecía de cámara de servicio, algo que acarreó numerosas protestas por su parte.

13. Faro de Portocolom - Punta de ses Crestes

Se trata de uno de los faros más característicos de la isla, con una gran torre blanca con bandas negras de 25 metros de alto, sobre un casa con tejado rojizo. Entró en funcionamiento en 1863 y preside el acantilada de Sa Punta, por lo que se puede ver desde casi cualquier punto de Portocolom, en Felanitx. De fácil acceso, es posible llegar andando o en coche hasta el faro, que se eleva 42 metros sobre el nivel del mar.

14. Faro de la Creu

En este emplazamiento existen en la actualidad dos faros, uno antiguo que ya no está en funcionamiento, y el actual. Están situados muy cerca el uno del otro, y muy próximos al Port de Sóller. El faro más antiguo fue construido en 1864, pegado a u 'bufador', un agujero en la roca inmediatamente debajo de su asentamiento, que durante los grandes temporales daba origen a una fuerte corriente de agua que se elevaba más de 30 metros para desplomarse sobre el faro. A causa de estas grandes olas se producían intensos temblores en el edificio, por lo que suponía un grave peligro para el farero y su familia que se trasladaron a una construcción próxima al faro. En 1923 se construyó un nuevo faro, con más metros de altura, y un poco más alejado del problemático bufador, aunque no comenzó a funcionar hasta 1944. Se puede llegar al faro caminando desde el puerto, dando un agradable paseo de media hora, aproximadamente.