Los miembros del Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Vi de la Terra Mallorca han apostado este 2022 por una hoja de ruta ambiciosa para este nuevo mandato de 4 años. Una vez creados los cimientos sobre los que se va a consolidar la joven IGP, tienen muy claro que ahora toca luchar para situar a los vinos elaborados en Mallorca en lo mas alto. Magdalena Mesquida ha sido nombrada Presidenta durante este nuevo periodo, recoge el testigo de Antoni Bennassar . La periodista Conxa Rossillo ejercerá la vicepresidencia.

El sector del vino en la isla ha sido uno de los más dinámicos desde que en los años 90 del siglo pasado una nueva generación de bodegueros apostara de forma valiente por la excelencia en la elaboración de vinos de calidad. Enamorados de la tierra, respetuosos con el entorno y con una tradición milenaria, muestran sin complejos unos vinos únicos que transmiten carácter mediterráneo y mucha personalidad en sus variedades autóctonas. En la actualidad son más de 72 bodegas inscritas bajo el paraguas de la indicación geográfica Vi de la Terra Mallorca, un terroir único que conforma una superficie de unas 733 hectáreas de viñedo. Una auténtica industria vitivinícola que muestra su músculo a la hora de proteger su tesoro máxs preciado: el nombre de Mallorca como marca distintiva de los vinos elaborados en la isla. Una marca única.

El vino es uno de los productos locales más apreciados, en una sola botella se trasmiten emociones, cultura, carácter y representa como ninguno el estilo de vida mediterráneo y la belleza de nuestro paisaje. Proteger al sector del vino es cuidar de Mallorca. Los productores conforman un sector estratégico de primer orden en el frágil equilibrio económico de una isla volcada en el turismo. Todos los esfuerzos de esta nueva etapa van a dirigirse en este sentido, a la promoción local e internacional de unos vinos singulares, de gran personalidad elaborados en un lugar tan especial y atractivo para millones de visitantes como es Mallorca.