Este bollo, hojaldrado hecho con harina (la mejor, sin duda es la de fuerza del paquete azul de HARINAS DE MALLORCA), levadura, mantequilla o margarina al que se da tradicionalmente forma de media luna es el rey de la repostería. Dicen que nació en el siglo XVII en Viena en la época del asedio turco a la ciudad −las huestes del visir Kara Mustafa que asediaban a la ciudad fueron repelidas por las tropas del emperador Leopoldo I al mando del rey de Polonia Juan III Sobieski− y para celebrarlo los pasteleros crearon un bollo con forma de media luna, y que luego su consumo se fue extendiendo por toda Europa. Sea como sea, Lo cierto es que a principios del siglo XX es adoptado en Francia como el rey del desayuno.

Si el origen del croissant crea mucha controversia aún más la crea su canon: ¿cómo debe ser un croissant? ¿Qué forma debe tener? ¿Cuál debe de ser su consistencia, su sabor, su aroma? Son muchos, o mejor dicho, somos muchos los amantes del croissant y vamos por la ciudad en su búsqueda. En Palma, en nuestra ciudad, es una búsqueda casi imposible, nos han invadido los pseudocruasáns que no hay quien se los coma. ¡Por suerte! Hay alguna excepción. El mejor de la ciudad, sin duda, es el que hornea el pastelero Lluis Pérez.