La mantequilla ha adquirido muy mala fama en los últimos años aunque lo cierto es que este producto tiene múltiples beneficios para el organismo como un alto contenido en vitaminas, en minerales o ácidos grasos que pueden ayudar a prevenir el cáncer. Eso sí, siempre y cuando estemos hablando de una buena mantequilla y no de las margarinas procesadas que nos venden en la gran mayoría de supermercados. (Prueba este bizcocho de chocolate con un ingrediente algo inusual y dejarás asombrados a tus invitados).

Si eres de esos que no puede prescindir de la mantequilla y que considera que las tostadas con esta crema son uno de los mejores manjares del mundo, la mejor opción es que elabores tu propia mantequilla en casa. Algo que te resultará mucho más fácil de lo que te imaginas:

Ingredientes

  • 500 ml de nata para montar
  • Sal

Preparación

Lo primero de todo es meter la nata en la nevera el día antes para que esté bien fría en el momento de empezar a elaborar la mantequilla. Al día siguiente, cuando empieces el proceso, empieza a montar la nata en un cuenco alto con unas varillas eléctricas, sigue hasta que el líquido se separe de la grasa. Retira el líquido y vierte el contenido restante en un bol con un poco de agua fría. Amasa la mantequilla y, después de unos minutos, deshecha el líquido. Repite el proceso hasta que el agua salga trasparente. Continúa hasta que el líquido se separe de la grasa. A continuación, echa media cucharada de sal y vuelve a amasar y listo! Solo tienes que guardar la mantequilla en un recipiente hermético en la nevera y podrás usarla cuando quieras.