Hay espacios que sorprenden, escondidos en el centro de la ciudad. Uno de ellos es el jardín de Can Alcover, donde el tiempo se queda inmovil, como si lo pudiéramos contemplar.

En esta tranquila ubicación, Joana y Aina sirven cafés, infusiones, batidos de frutas de temporada y platos fríos como el de la foto de la izquierda: un pamboli menorquín, a base de queso ecológico des Tudons, elaborado con leche de vaca roja, servido también con cuixot menorquín (una especie de camallot) y botifarró.

Otra de sus propuestas es el pamboli con sobrasada acompañado de miel, queso o arrop de figa (mosto concentrado), como es típico en Menorca. Todo ello se riega con vinos mallorquines como el Jaume de Puntiró, Mortitx o Pere Seda, incluidas sus ensaladas, como la de espinacas, queso de cabra y nueces, el tabule o el cuscús.

De postres, copa de licor Sermita con Pep Lemon y/o fondue de chocolate con frutas.

El precio medio ronda los 10-15 euros.

Siendo como es un espacio de cultura, la cafetería organiza actos interesantes. De hecho, la semana que viene (jueves, viernes y sábado noche) empiezan con el ciclo ´Jardí Desolat´, con originales adaptaciones de Shakespeare y una posterior cena especial, preparada por la cocinera del Siset, Caterina Gelabert. Esto pinta muy bien.