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Diario de Mallorca

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'Prisioneros de Ghostland': Nicolas Cage en su salsa

El encuentro entre el radical Sion Sono y el excéntrico actor prometía echar chispas, pero el resultado no es tan sorprendente como se podía esperar. Se le ven demasiado las costuras

Nicolas Cage, en un fotograma de ’Prisioneros de Ghostland’.

'Prisioneros de Ghostland'

Dirección Sion Sono

Intérpretes Nicolas Cage, Sofia Boutella, Nick Cassavetes

Estreno 28 de enero de 2022

** 


El encuentro entre Sion Sono, uno de los directores japoneses más radicales y desconcertantes del panorama actual, y Nicolas Cage, un actor que desde hace años acepta trabajar en proyectos de lo más estridente con cineastas independientes, prometía echar chispas. Pero el resultado, ‘Prisioneros de Ghostland’, no es tan sorprendente como se podía prever. Cage encarna a un ladrón de bancos encarcelado después de un atraco que termina en un baño de sangre. Un señor de la guerra blanco que viste como un cacique tejano le saca de la cárcel para que encuentre a su teórica nieta adoptiva, una muchacha que había sido prostituida y ha logrado escapar. La particularidad reside en que, para asegurarse de que cumple el encargo, el cacique obliga a Cage a vestirse con un traje de cuero negro repleto de sensores y cargas explosivas que detonaran en determinadas circunstancias. Huelga decir que el viaje está plagado de obstáculos y que el ladrón, tan psicótico como acostumbran a ser los personajes de Cage, acaba imbuyéndose de la rebeldía de la ciudad a la que llega, Ghostland, en oposición a la tiránica localidad de Samurai Town.

La película es como un cómic excéntrico, una comedia negra, un 'thriller' visceral y un relato fantástico pasado de vueltas, todo en un mismo filme, algo habitual en un director a quien, en determinadas películas –y está es una de ellas– se le ven demasiado las costuras. 

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