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Diario de Mallorca

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Comicidad involuntaria

'El día de la bandera': Sean Penn contra sí mismo

El actor y director se sirve del atracador y falsificador John Vogel para brindar una grandilocuente monserga sobre la falacia del sueño americano

Sean Penn, en un fotograma de su película 'Flag day'.


  • 'El día de la bandera' Dirección: Sean Penn
  • Intérpretes: Sean Penn, Dylan Penn, Katheryn Winnick, Josh Brolin
  • Año: 2021
  • Estreno: 5 de enero de 2022


Lejos de mostrarse amedrentado por la cantidad de burlas y desprecio que le reportó ‘Diré tu nombre’, considerada por muchos -con merecimiento- la peor película de 2016, Sean Penn parece usar su nuevo largometraje a modo de provocación contra los ‘haters’. ‘El día de la bandera’ no solo es la primera de sus seis ficciones como director en la que también participa como actor, sino que además está protagonizada por su propia hija Dylan Penn; por tanto, invita a acusaciones de narcisismo y nepotismo. Pero eso no es todo.

La película se basa en el libro de memorias publicado en 2004 por Jennifer Vogel, que creció idolatrando a su padre, John, a pesar de que el tipo no solo fue un progenitor desastroso sino también un atracador de bancos y el falsificador más notorio de la historia de Estados Unidos. Y, para recrear esa disfuncional relación familiar, Penn se sirve de dos ingredientes esenciales. El primero es el tipo de tics estilísticos que ya exhibió en la citada película previa, y que probablemente incorporara a su método artístico tras una mala digestión del cine de Terrence Malick: voces en 'off' susurrantes, paseos a la luz del atardecer, manos extendidas que avanzan a través de campos de trigo y muchas cámaras lentas, entre otros. El segundo es una repetitiva sucesión de escenas de reproches y reconciliaciones que abusan del melodrama y en las que los actores, a través de una plétora de gritos y mohínes, demuestran no tener del todo clara la diferencia entre interpretar bien e interpretar mucho. En la piel del padre delincuente, en todo caso, Penn en ningún momento dota al personaje del carisma y la mística suficientes para hacernos entender qué empujó a su hija a adorarlo como lo hizo. 

Entretanto, es cierto, ‘El día de la bandera’ ofrece algunos momentos genuinamente cómicos, en los que el histrionismo y algunos diálogos de lo más ridículos dotan al relato de una absurdidad que incluso podría tomarse como algo intencional de no ser por los aires de seriedad e importancia de los que se empeña en envolverse. Como sugiere el título de la película, John Vogel representa a Estados Unidos, y Penn la atiborra de simbología extremadamente obvia con el fin de subrayar esa metáfora, convirtiendo así lo que sobre el papel podría parecer una sesión de terapia sobre sus fracasos como padre en una grandilocuente monserga sobre la falacia del sueño americano.

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