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Diario de Mallorca

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Análisis

Los Goya 2022 en cuatro claves: Almodóvar, Blanca Portillo, 'El buen patrón' y Clara Roquet

Sobre el complejo juego de poderes, intereses y consensos que explica algunos premios y algunas ausencias, destaca una certeza: las directoras jóvenes son la gran fuerza renovadora del cine español

Blanca Portillo, Goya a la mejor actriz protagonista por 'Maixabel'.

Cuatro elementos destacaron en los Goya de este año. Quizá el más evidente no ataña a los premiados. ‘Madres paralelas’ de Pedro Almodóvar no obtuvo galardón alguno. El Goya a la mejor dirección novel recayó por tercera vez consecutiva en una realizadora. Pese a estar por debajo de las expectativas iniciales, ya que ganó seis de los 20 premios a los que optaba, El buen patrón’ cumplió las previsiones de casi todas las quinielas alzándose con los más importantes. El Goya para Blanca Portillo es tan artístico como político y refuerza la idea, manifestada tantas veces en los Oscar, de que encarnar -y hacerlo bien, por supuesto- a un personaje real, y además de la importancia histórica de Maixabel Lasa, casi siempre tiene premio.

Dejaremos al margen el análisis de la ceremonia, que podría haber estado mejor, más imaginativa o austera, pero sobre todo debería haber sido menos soporífera teniendo en cuenta que viene a representar la marca del cine español. Y la idoneidad de un premio como el recibido por Cate Blanchett, espléndida actriz -‘Carol’ sin ir más lejos-, que nadie lo dude, pero que tenía más pinta de incorporar algo de glamur en la gala antes que de recompensa a una trayectoria internacional.

Centrémonos en los filmes premiados -o no- y lo que representan en este contexto tan concreto que atraviesa el cine español tras la pandemia y la crisis generalizada del sector, una crisis que parece revertir con la nutrida presencia de producciones españolas en festivales internacionales y el aluvión de buenas películas que se intuyen para lo que queda de año, lo que sin duda hará más competitiva la gala de los Goya de 2023.

Almodóvar-Academia: una relación complicada

La relación de Almodóvar con la Academia del cine español siempre ha sido complicada. No deja de ser curioso que el año en el que el director de ‘Madres paralelas’ está preparando un proyecto con la estrella australiana invitada a la gala, Blanchett, se vaya totalmente de vacío. Al filme de Almodóvar se le ha discutido su guion, esa doble historia de memoria histórica y drama femenino que nunca acaba de casar bien. Y puede que la interpretación de Penélope Cruz no sea de las mejores que ha realizado con el cineasta manchego. Sin ir más lejos, al terminar la gala TVE-1 emitió ‘Volver’, donde la química Cruz-Almodóvar es perfecta. Pero teniendo en cuenta que la actriz ha sido nominada al Oscar por este mismo papel de ‘Madres paralelas’, no deja de resultar extraño que un Goya para ella no cayera para refrendar esa reconciliación que, a priori, existía entre director y Academia después de que en 2019 ‘Dolor y gloria’, la autoficción del cineasta, se llevará los premios más importantes.

Blanca Portillo: premio de consenso

Aquí entran en juego tanto Blanca Portillo en ‘Maixabel’ como ‘El buen patrón’. Sin entrar en más consideraciones artísticas, el trabajo de la actriz en la película de Icíar Bollaín -que confrontó la veteranía de Portillo con otros dos premios de interpretación para el futuro, el de actriz novel y actor de reparto- venía avalado por la propia historia reciente española, dado el papel jugado por la viuda de Juan María Jáuregui en el conflicto vasco. Estará mejor o peor según cómo se contemple su interpretación, pero es evidente que era un premio de consenso, el más claro antes de empezar la ceremonia junto al Goya al mejor sonido para ‘Tres’ -un filme que reflexiona precisamente sobre el sonido– y el de la categoría documental para ‘Quien lo impide’. Ahí, permítase una digresión. La Academia falló estrepitosamente si lo que quiere es estar al tanto de lo que se cuece en la modernidad cinematográfica de nuestro tiempo: el espléndido trabajo de Jonás Trueba, que tiene tanta ficción como no ficción, debería haber estado nominado también como mejor película, sin distinciones entre documental y realidad. Cruz lo tenía complicado contra Portillo; por la misma razón, competir con Jessica Chastain y Nicole Kidman en los Oscar, ya que ambas interpretan también a personajes reales en ‘Los ojos de Tammy Faye’ y ‘Ser los Ricardo’, respectivamente, es un notable hándicap.

Pleno de 'El buen patrón'

Volvamos a ‘El buen patrón’, que se llevó el pleno de los galardones principales: película, director, guion y actor principal, además de música y montaje. ¿No habría sido extraño que la película de Fernando León de Aranoa quedara por debajo de la de Almodóvar teniendo en cuenta que ‘El buen patrón’ fue la apuesta de la Academia para los Oscar? Otra cosa es fantasear sobre el asunto y pensar que quizá ‘Madres paralelas’ habría pasado el corte final y estaría entre las cinco nominadas al Oscar a la mejor película extranjera, ya que los nombres de Almodóvar y Cruz pesan bastante en Estados Unidos, aunque más pesa el de Bardem. Cuestión de estrategias.

Directoras con estilo firme, decidido y poderoso

Queda para el final el Goya más conmovedor, por quién lo recibía y quién lo otorgaba. Sobre el escenario, Belén Funes y Pilar Palomero, ganadoras en la categoría de dirección novel los dos últimos años por ‘El buen ladrón’ y ‘Las niñas’ respectivamente. Quien sube a recibir el premio es Clara Roquet por ‘Libertad’. ¿Cine de mujeres? Cine en letras mayúsculasNuevas miradas, por supuesto, y distintas sensibilidades. Pero no es una cuestión de paridad, que también, ni de visibilizar el cine dirigido por mujeres, algo que no debería ser una excepción sino la norma. Es la constatación de que hay una nueva generación de realizadoras no solo con cosas distintas que contar a partir de esquemas ya conocidos -‘Libertad’ no deja de ser una ‘coming of age’-, sino con un estilo firme, decidido y poderoso.

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